El coste de utilizar un coche de combustión sigue aumentando en España. A la subida de los carburantes registrada recientemente por la guerra de Irán hay que sumar otro factor que afecta directamente a quienes viajan por carretera: el incremento del precio de los peajes en varias autopistas del país. Desde el 1 de enero de 2026, las tarifas de muchas vías de pago han sido actualizadas al alza, lo que encarece el uso de carreteras que decenas de miles de conductores utilizan a diario o durante desplazamientos largos.
La actualización de los precios fue aprobada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a finales de 2025 y afecta a las autopistas de titularidad estatal que funcionan bajo régimen de concesión administrativa. En estas vías, los peajes han subido entre un 3,64% y un 4,68%, dependiendo de las condiciones específicas de cada concesión.

Subidas dispares
Este incremento forma parte del sistema de revisión periódica de tarifas que se aplica en las autopistas concesionadas y que está vinculado, en gran medida, a la evolución del índice de precios al consumo (IPC). En otras palabras, cuando la inflación aumenta, también lo hacen los peajes.
Entre las autopistas afectadas por la subida se encuentran algunas de las más transitadas del país. Es el caso de la AP-6, la AP-9, la AP-53, la AP-66, la AP-68 o la AP-71, además de varios tramos de la AP-7, como los que conectan Alicante con Cartagena o Málaga con Guadiaro. En algunos casos concretos, el aumento puede resultar especialmente significativo para quienes utilizan estas vías con frecuencia. Por ejemplo, en determinadas autopistas el encarecimiento roza el 5%, lo que implica que trayectos habituales puedan costar varios euros más al mes si se realizan de manera regular.
Pero no todas las autopistas han experimentado la misma subida. Las vías gestionadas por la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEITT) han aplicado un incremento más moderado: un 2% para todas las categorías de vehículos. Entre estas se encuentran varias autopistas radiales de Madrid (R-2, R-3, R-4 y R-5), la M-12 que conecta la capital con el aeropuerto, la AP-41 entre Madrid y Toledo, la AP-36 entre Ocaña y La Roda o el tramo de la AP-7 entre Cartagena y Vera.
En estas carreteras, además, se mantiene una medida que busca incentivar el uso en horarios de menor tráfico: la gratuidad entre las 00:00 y las 06:00 horas todos los días del año. De este modo, los conductores que circulen durante la madrugada pueden utilizar estas autopistas sin pagar peaje.
Otra particularidad es que algunas vías han quedado fuera de la subida. Un ejemplo es la circunvalación de Alicante de la AP-7, que ha pasado a ser gratuita para los usuarios tras una decisión adoptada por el Consejo de Ministros. Este tipo de cambios responde a la finalización de determinados contratos de concesión o a decisiones políticas destinadas a liberar ciertos tramos de autopista.
Podría haber sido incluso peor
El aumento de los peajes que se ha producido en 2026 también está relacionado con medidas adoptadas en años anteriores para contener el impacto de la inflación. En 2022 se aprobaron mecanismos extraordinarios para limitar temporalmente las subidas, lo que provocó que parte de esos incrementos se haya trasladado de forma gradual en los años posteriores.
Así lo exponía el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en el comunicado en el que se confirmaba la subida: “Hay que tener en cuenta que la subida de tarifas es acumulativa, y de ahí la necesidad de repercutir nuevamente al usuario la diferencia que no abonó en 2023, aunque poco a poco, para que pueda ser asumida en mejores condiciones. Si no se hubiera continuado con esta medida en 2026, el alza de los peajes habría oscilado entre el 4,72 % y el 5,86 %”.
