Shell vende uno de los grandes fabricantes alemanes de baterías y apenas dos meses después se declara insolvente pese a tener más de 150.000 clientes

Las pérdidas acumuladas durante los últimos años han hecho que Sonnen se haya solicitado la insolvencia poco después de salir de Shell.

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El negocio no salió bien ni para Sonnen ni para Shell.
27/10/2026 13:00
Actualizado a 27/10/2026 13:00
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Sonnen, uno de los principales fabricantes alemanes de baterías para autoconsumo, ha solicitado la insolvencia apenas dos meses después de que Shell vendiera la compañía al inversor Tiven. La empresa, con sede en Wildpoldsried, en la región bávara de Allgäu, a pesar de su situación, cuenta con más de 150.000 clientes y unos 400 empleados.

Según Handelsblatt, el negocio con los clientes actuales y el servicio posventa continuarán, pero numerosas filiales serán liquidadas o entrarán en procedimientos de insolvencia autoadministrada. Además, de los centros de producción, solo uno permanecerá operativo.

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La idea era sanear Sonnen antes de revenderla.

Un desenlace tras tres años de intentos de ventas

Shell adquirió al fabricante alemán en 2019 en una operación estimada en unos 500 millones de euros, pero durante los últimos tres años había estado intentando deshacerse de él, algo que consiguió el pasado mes de agosto. La petrolera justificó la operación como parte de su estrategia para optimizar su cartera de negocios y aseguró que el nuevo propietario, Tiven, junto con la firma de inversión Aurelius Water Rise, estaba bien posicionado para respaldar el desarrollo de la compañía.

El movimiento pretendía dar paso a una reestructuración, pero el procedimiento de insolvencia ha tenido lugar en octubre, apenas dos meses después de completarse la venta. Sin embargo, no ha sido algo súbito, detrás de esta situación se encuentra un deterioro financiero acumulado desde hace varios años.

Los ingresos de Sonnen cayeron de 443 millones de euros en 2023 a 198,9 millones en 2024. Ese último año, la empresa registró pérdidas de 188,7 millones de euros en términos de EBITDA, es decir, antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. En 2025, un programa de reducción de costes permitió reducir las pérdidas a 52,2 millones de euros, pero la compañía seguía sin ser rentable. El objetivo era alcanzar beneficios en 2026, pero las previsiones internas estaban muy lejos de los resultados obtenidos.

La reestructuración ya había supuesto un importante recorte de plantilla, puesto que la empresa pasó de tener 1.318 empleados a unos 800 en enero de este mismo año, pero ha llegado a la insolvencia con aproximadamente 400 trabajadores en su estructura alemana. También cerró actividades y redujo costes bajo un programa denominado Project Sunrise, pero estas medidas no han sido suficientes para garantizar la viabilidad del negocio.

Un proyecto de saneamiento que no ha salido bien

Tiven, el nuevo propietario, tras la adquisición tenía la intención de sanear Sonnen y prepararla para una futura reventa. Sin embargo, Oliver Koch, hasta entonces director ejecutivo, abandonó su puesto una semana después de cerrarse la operación. Desde el 1 de octubre, Friedrich Trautwein asumió la dirección de la empresa y el 5 de octubre, la compañía comunicó internamente que trabajaría en un plan de viabilidad, cuya financiación futura estaría condicionada al cumplimiento de determinados objetivos. Dos semanas después, se ha solicitado la insolvencia.

De esta manera, el futuro del grupo pasa ahora por separar las actividades que pueden continuar de aquellas que dejarán de operar. Sonnen Holding está formada por 16 filiales dedicadas a producción, investigación, desarrollo, instalación, distribución y gestión energética en varios países. Según Handelsblatt, Australia ya había entrado en un procedimiento de insolvencia autoadministrada, mientras que las actividades de Reino Unido e Italia se encaminan a su liquidación. España se mantendría inicialmente como sociedad de servicios y la continuidad del negocio en Egipto todavía no está clara. En Estados Unidos, la actividad se reorganizará a través de Sonnen Intelligence, una nueva sociedad que continuará operando el negocio estadounidense.

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