En el momento de la prueba de la Orbea Rise SL M-LTD dimos unas pinceladas de lo que era la mayor novedad que se ha lanzado en los últimos tiempos en el mundo de las bicicletas eléctricas: el RS (Ride Synergie) Control System.
En los últimos tiempos hemos visto cómo el sector de las eBikes se mueve entorno a los motores de altas prestaciones: Avinox, Bosch o Mahle han entrado en una encarnizada lucha por ver quién hace el motor más prestacional. Shimano, proveedor del motor de nuestra protagonista, habla de novedades en un futuro cercano, pero no hay muchas más pistas sobre ello.

En su día, Shimano, en colaboración con Orbea, lanzó un motor exclusivo para la firma vasca que ha evolucionado hasta el EP8 RS Gen2 MC que instala nuestra Rise SL, un motor de concepto 'light' que sin embargo ofrecía por aquel entonces (salió en 2024 como modelo 2025) una altísima potencia que permitía luchar de tú a tú con los motores 'top' del momento que rondaban los 85 Nm de par máximo, justo lo que tiene la unidad EP8 RS Gen2 MC que instala la Rise.

Pero, más que todo eso, lo que realmente catapultó a Orbea hacia el estrellato de las bicicletas de asistencia fue el RS Control System que se lanzó el pasado año. Una forma de controlar todos los componentes electrónicos de la bicicleta fácilmente, los cuales se alimentan única y exclusivamente de la batería principal, lo que es de gran comodidad al evita recargar por separado cada uno de ellos.
Mando RS HMI, el cerebro
Decir, antes de nada, los componentes electrónicos que instala la Orbea Rise SL M-LTD: lógicamente el motor, el cambio trasero Shimano XTR Di2 M9260 junto con su pulsador y la tija telescópica MC 10 RS.

Todos se alimentan desde la propia batería que, en nuestro caso, era la pequeña de 420 Wh. Decir que el cambio funciona aunque tengamos apagado el motor, no así la tija telescópica. Un detalle a mejorar.
El mando RS HMI es mucho más funcional que el Shimano que se instala habitualmente junto con este motor. El mando es inalámbrico y la conexión con los diferentes componentes se hace mendiante el protocolo de comunicación CAN-BUS.

Los botones son de grandes dimensiones y fáciles de manipular en marcha: cambiar de modo es fácil y la luz led que indica (por colores) en el modo que vamos, se ve en marcha perfectamente. Una novedad de este mando es que podemos cambiar con él entre los dos perfiles de motor (RS y RS+), operación que antes solamente se podía desde la App.
Más: tenemos un modo de aporte Boost que desata los 85 Nm del motor. Pero, si queremos, podemos optar a tanta potencia pulsando unos segundos el botón de + en el RS HMI y tendremos los 85 Nm durante 15 segundos; nos parece muy práctico.

También podemos manejar con este RS HMI la tija telescópica MC 10 RS. Es de accionamiento electrónico y ha sido desarrollada por la propia Orbea. Su funcionamiento es como el de una tija convencional, siempre que accionemos el pulsador de la manera que todos conocemos (dejamos pulsado y con el peso baja la tija).

Ahora bien, este pulsador esconde varios secretos: si hacemos un 'doble clic', se activa la función Partial Drop lo que hace que la tija baje un recorrido parcial (hasta un 20%), aunque podemos programarlo desde la App. Nos gusta esta opción para subir senderos muy técnicos y tener mucha manejabilidad de la bicicleta. Luego, con un 'simple clic', activamos la función Ready to Drop: la tija se queda lista para, con nuestro peso, bajarla cuando queramos.

Personalizamos y controlamos con una aplicación
La App nos permite personalizar, como ya se hacía antes, los diferentes modos de aporte de potencia. De serie vienen tres definidos, pero podemos incorporar más. Es muy práctico ya que podemos primar el bajo consumo modificando el par motor en el modo ECO a valores muy bajos (nosotros, por ejemplo, en el perfil RS+ dejamos un par en ECO de solo 20 Nm).
Eso hace que nos esforcemos mucho (conducción casi muscular) y que los 420 Wh de la batería cundan mucho. Haciendo rutas de no excesivo desnivel hemos circulado casi todo el rato en modo ECO y, tras rondar los 60 km, la batería llegaba a casa con poco menos de la mitad.

Pero, como decíamos, podemos hacer lo que queramos. Es práctico que existan dos perfiles: de esa manera elegimos en cada momento el que mejor nos convenga. Nosotros, por ejemplo, dejamos el modo RS con la configuracion de fábrica, con algo más de 'chicha' que el RS+ que sí modificamos.
El cambio Shimano XTR Di2 y su pulsador también son otros componentes que podemos modificar con la aplicación. Elegiremos cómo pueden actuar los botones del pulsador e incluso hacer ajustes del cambio de una manera sencilla. Esta transmisión posee la función de cambio automatico Auto Shift, la cual se puede 'tunear' desde la App: y es que la manera de que trabaje la personalizamos nosotros, y es algo recomendable ya que la actuación automática definida de serie no siempre ha de ser del gusto de todos.

Otra función que posee es la Free Shift: cuando llegamos a una rampa y el sistema (gracias a diferentes sensores) la detecta, el cambio mete piñones más grandes. Y, cuando tras la subida llega un llano, hace lo contrario. Es ideal. Además, con este sistema podemos hacer cambios de marcha en parado.

En definitiva, que con el RS Control System tenemos un mundo de posibilidades, tanto múltiples funciones como opciones de personalización. Toda esta tecnología requiere tiempo para hacerse con ella, es cierto, pero una vez que tenemos cogido el truco, nos hará, sí o sí, la vida más fácil. Más información en: Orbea RS Control System