La autonomía sigue siendo uno de los aspectos que más preocupa a quienes están pensando en comprar un coche eléctrico. Sin embargo, recorrer muchos kilómetros no depende únicamente del tamaño de la batería, sino también de la eficiencia y de la velocidad de recarga. Precisamente estos tres factores son los que ha analizado el último estudio de Green NCAP, que acaba de señalar cuál es el modelo más recomendable para afrontar largos viajes.
Esta organización independiente ha otorgado el reconocimiento al nuevo Mercedes-Benz CLA eléctrico, un modelo que ha conseguido situarse por delante de otros rivales gracias al equilibrio entre consumo energético, autonomía real y capacidad para recuperar energía en muy poco tiempo. Un resultado que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la eficiencia por encima de la simple capacidad de la batería.

Un nuevo premio para el ya bautizado como ‘el mejor coche eléctrico de Europa’
El análisis realizado por Green NCAP no se centra únicamente en la autonomía homologada. La organización también tiene en cuenta el consumo energético real, la potencia de recarga y el tiempo total necesario para completar un viaje de larga distancia, aspectos que cada vez resultan más importantes para los conductores.
Con este escenario por delante, el Mercedes-Benz CLA eléctrico ha conseguido destacar gracias a su elevada eficiencia. Su reducido consumo de sólo 16,5 kWh/100 km permite aprovechar al máximo cada fracción de su batería. De hecho, durante la prueba, los responsables pudieron hacer incluso 605 kilómetros reales y sin parar a bordo. Según el informe, el Mercedes CLA ha necesitado únicamente 23 minutos de carga rápida para pasar del 10 al 80% de su batería a una potencia media de 286 kW.
Desde Green NCAP también destacan que este equilibrio beneficia tanto al usuario como al sistema eléctrico. Un vehículo más eficiente necesita menos energía para recorrer la misma distancia, reduce el coste de utilización y aprovecha mejor la infraestructura de recarga disponible. No obstante, este informe también detalla otras virtudes de modelos a la venta en Europa.

El Mercedes CLA eléctrico no estaba sólo en esta contienda
Además de las virtudes señaladas hacia el Mercedes CLA eléctrico, el informe de Green NCAP también situó al Renault 5 como ‘el mejor compacto para familias’. Con un consumo medio de 19,9 kWh/100 km y una autonomía real de 296 km, las paradas necesarias para recorrer 800 kilómetros demorarían aproximadamente 80 minutos. Nada mal para un modelo de este posicionamiento.
El MINI Cooper E se situó como ‘el coche ideal para parejas’. Sus limitadas plazas traseras y su maletero reducido hace que el informe no lo enfoque como un coche familiar. Sin embargo, sí confirmó que es bastante eficiente, ya que recorrió 224 kilómetros reales por carga y necesitó 104 minutos para ejecutar los reportajes necesarios para completar los 800 kilómetros de ruta.
El Volvo EX30 ha sido galardonado como ‘el mejor SUV eléctrico para familias’, ya que recorrió 344 kilómetros en una sola carga y necesitó 59 minutos de parada para un viaje de 800 kilómetros. Este premio lo obtuvo gracias a su espacio interior muy apto para 4 personas, así como por su maletero para poder albergar varias maletas.

También hubo espacio para los coches híbridos y los gasolina
El informe no sólo analizó coches eléctricos, sino también hubo un hueco para los modelos con motores híbridos e incluso de gasolina ‘puros’. En el primer apartado, el Toyota C-HR recibió el premio al menor consumo de combustible, con una media de 5,7 litros a los 100 km. Con un sólo depósito fue capaz de recorrer 754 kilómetros, con lo que se quedó muy cerca de superar la meta de los 800 kilómetros del viaje. No pasó lo mismo con el Dacia Bigster híbrido, el cual sí cumplió con una autonomía de 847 kilómetros, aunque gracias a que su depósito es 7 litros mayor que el del Toyota. Su consumo medio fue de 5,9 litros a los 100 km.
Por último, en el apartado de los modelo de gasolina ‘puros’, el SEAT Ibiza ha sido el campeón de su categoría. Con su depósito de sólo 40 litros fue capaz de recorrer 645 kilómetros con un consumo medio de 6,2 litros a los 100 km. En el recorrido de 800 kilómetros únicamente tuvo que parar a repostar una vez.

“Nuestro análisis demuestra que elegir el vehículo con la batería o el depósito de combustible más grandes no garantiza necesariamente el viaje más cómodo. La eficiencia, la autonomía útil y el tiempo de carga pueden marcar una diferencia significativa en un viaje largo”, concretó Aleksandar Damyanov, director técnico de Green NCAP, en su informe oficial.