Audi quiere demostrar que para ganar autonomía no siempre hace falta instalar una batería cada vez mayor. Su nuevo Audi A2 e-tron nace precisamente alrededor de la eficiencia y, en su configuración más favorable, homologa un consumo de solo 12,8 kWh/100 km, el valor más bajo registrado hasta ahora por un modelo de producción de la marca. Con ello puede alcanzar hasta 646 kilómetros de autonomía WLTP.

Más que buscar únicamente grandes cifras de potencia, Audi ha trabajado en reducir las pérdidas prácticamente en todos los apartados: aerodinámica, electrónica, transmisión, neumáticos e incluso en la propia forma de fabricar el coche.
Tres baterías y hasta 646 kilómetros de autonomía
La gama estará formada por cuatro escalones de potencia: 170, 190, 230 y 325 CV, todos ellos con propulsión trasera. Dependiendo de la versión se utilizarán baterías de 52, 61 u 84 kWh de capacidad bruta.

Las dos baterías menores emplean química LFP y una construcción cell-to-pack, mientras que la de 84 kWh utiliza celdas NMC. La versión de 228 CV es la que alcanza la mayor autonomía, con 646 kilómetros, mientras que el modelo superior de 322 CV llega a 630 kilómetros y acelera de 0 a 100 kilómetros/hora en 5,7 segundos.
La recarga también cambia según la batería. Las versiones de 52 y 61 kWh admiten hasta 100 y 105 kW de potencia máxima, respectivamente, mientras que la batería grande alcanza los 183 kW. En este último caso, el paso del 10 al 80% requiere unos 29 minutos.

La aerodinámica explica buena parte del consumo
El Audi A2 e-tron consigue un coeficiente aerodinámico Cx de 0,24, el mejor registrado por Audi dentro de su gama compacta. Para conseguirlo, la marca ha cerrado buena parte de los bajos, utiliza una entrada de refrigeración activa que permanece cerrada cuando no es necesaria y ha trabajado especialmente el flujo de aire alrededor de las ruedas. Incluso incorpora unas piezas específicas que reducen el hueco entre neumático y paso de rueda para disminuir turbulencias.
La eficiencia también llega a la electrónica de potencia, que utiliza semiconductores de carburo de silicio (SiC), y a la transmisión, con engranajes pulidos, cojinetes optimizados y lubricantes de baja viscosidad. Hay cuatro niveles de regeneración, incluido un modo de conducción con un solo pedal o one-pedal.

También puede utilizar su batería para alimentar una vivienda
Audi incorpora además carga bidireccional. La función Vehicle-to-Load (V2L) permite utilizar la batería para alimentar dispositivos externos, desde bicicletas eléctricas hasta herramientas. En Alemania, Austria y Suiza también estará disponible la función Vehicle-to-Home, que permite conectar el vehículo a una vivienda mediante un punto de recarga compatible y utilizar su batería como sistema de almacenamiento doméstico.
En el habitáculo aparecen otras novedades poco habituales en un compacto. Encontramos una doble pantalla curva de 11,9 y 12,8 pulgadas, el asistente de Audi con inteligencia artificial, la planificación inteligente de recargas, y las funciones que permiten utilizar Outlook o Teams mediante comandos de voz.
El maletero ofrece 396 litros, ampliables hasta 1.336 litros abatiendo la fila trasera, y determinadas versiones añaden un pequeño frunk (maletero) delantero de 13 litros.

Audi también ha intentado abaratar la forma de fabricarlo
Hay otro dato menos visible pero bastante relevante. Audi asegura haber llevado el A2 e-tron a producción 21 meses antes que modelos anteriores comparables.
Se fabricará en la planta alemana de Ingolstadt, donde compartirá instalaciones con el Audi A3. En lugar de crear una línea completamente nueva, la compañía reutilizará más de 1.200 elementos de producción y alrededor de 250 robots que ya trabajaban en otros modelos.
El nuevo coche eléctrico compacto podrá pedirse desde la temporada de otoño y las primeras entregas están previstas para diciembre. Los precios en España responde a 37.760 euros para el de 170 CV, 41.560 euros en el caso del de 190 CV, y 47.360 euros y 56.640 euros para las variantes de 230 y 325 CV, respectivamente.

Ese planteamiento resume bastante bien qué pretende Audi con este coche. El A2 e-tron no busca destacar únicamente por tener una batería grande o una potencia descomunal. Su apuesta está en recorrer más kilómetros gastando menos energía y, al mismo tiempo, reducir los recursos necesarios para ponerlo en producción.