Por fin podremos ver los nuevos componentes para bicicletas eléctricas de Yamaha que anunciaron hace casi un año. Y es que el sistema PW-LINK de Yamaha ya está disponible para el público tras su presentación preliminar a los socios OEM.
Ya comentamos en su día que la idea de Yamaha era facilitar las labores de diseño a los fabricantes: y es que gracias a su plataforma totalmente intercambiable (PW-LINK), los fabricantes podrán intercambiar unidades motrices, baterías y pantallas en un mismo cuadro de bicicleta. Por el momento, ya podemos ver las nuevas unidades motrices PW-X4 y PW-S3 en bicicletas de la firma alemana Raymon, socio OEM de Yamaha para el lanzamiento.

Y, ¿de qué consta el sistema PW-LINK? Pues integra unidades motrices, baterías y pantallas en una única plataforma intercambiable. "Basado en más de tres décadas de experiencia en ingeniería de sistemas para bicicletas eléctricas, está diseñado para una conducción más silenciosa y con mayor capacidad de respuesta", dice la marca japonesa.
Sistema PW-LINK de 48 V
El sistema PW-LINK se basa, por el momento, en dos unidades motrices, ambas desarrolladas sobre la plataforma de 48 V de Yamaha, que ofrecen aproximadamente un 10 % más de potencia y 10 Nm más de par a 70 rpm o más en comparación con la generación anterior de 36 V.

Por ejemplo, el nuevo motor PW-X4 es el más prestacional de Yamaha hasta la fecha, enfocado a esas mountain bike de altos vuelos. Es un novedoso sistema que ofrece picos de potencia de hasta 800 W y un par máximo de 100 Nm. Su sistema de aporte Zero Cadence (presente también en los otros motores) hace que posea una inmediatez en la entrega de potencia destacable, haciendo de él la unidad perfecta para las eMtb 'full power'. Su peso está bastante ajustado, con 2,6 kg.

Sus cifras totales quedan algo alejadas del 'gallito' del sector como es el M2S de Avinox, aunque se acerca bastante al Performance Line CX Gen 5 de Bosch: el par es inferior (100 Nm contra 120 del alemán) aunque el pico de potencia es más alto (800 W frente a 750 W) y el peso, más ajustado (2,6 kg, lo mismo que el Performance Line CX-R, mientras que el CX se va a 2,7).

Luego está el PW-S3 de enfoque más funcional, ideal para cualquier tipo de bicicleta. Ofrece un par motor que se va a los 85 Nm, una potencia máxima de 750 W y un peso de 2,8 kg. La tecnología Zero Cadence también está presente.

Dos baterías integran el ecosistema PW-LINK: la 560 de 561 Wh y la 840 de 842 Wh. Tienen buena capacidad aunque, todo hay que decirlo, son pesadas: la primera arroja 3,1 kg y la segunda se va a los 4,35 kg. Ambas poseen un sistema antirrobo integrado y una avanzada estructura de prevención de incendios de Yamaha.

Y luego están los displays, ambos a todo color: uno es el típico para colocar sobre el manillar (Side Display) que incluye una botonera para los modos de potencia y luego está el novedoso display para integrar en el tubo superior de los cuadros (Integrated Display) de 1,9'' y que lleva también su correspondiente botonera. Ambas pantallas son compatibles con ANT+ para su emparejamiento con ciclocomputadores de terceros.

Lo más novedoso (no se habló de ello en el momento de su presentación) es la aplicación Yamaha Motor On. Lanzada junto con el sistema y disponible para su descarga en Google Store y App Store desde el 29 de junio, ofrece conectividad Bluetooth para todos los componentes de la línea PW-LINK, con una gran cantidad de funciones personalizables que se pueden adaptar a cada fabricante. Yamaha ha tardado en reaccionar, pero al menos lo ha hecho con un completo sistema que facilitará la vida a los fabricantes.