La electrificación del transporte pesado continúa enfrentándose a desafíos importantes, especialmente por el precio de los camiones, el peso y tamaño de sus baterías. También por la necesidad de desarrollar una infraestructura de recarga adecuada. Sin embargo, algunas grandes compañías empiezan a demostrar que su utilización puede tener sentido económico incluso sin limitarse exclusivamente a pequeños recorridos urbanos. LIDL es una de ellas.
La cadena de supermercados ha decidido ampliar considerablemente su colaboración con Einride, en Suecia, después de 6 años trabajando conjuntamente. Sus camiones eléctricos pasarán de recorrer aproximadamente 474.000 kilómetros anuales a 832.000 kilómetros, lo que representa un crecimiento del 76%. Además, existe otro detalle especialmente importante, y es que empezarán a abandonar las rutas predominantemente regionales para realizar también trayectos de mayor distancia.

De 474.000 a 832.000 kilómetros eléctricos cada año
La relación entre ambas compañías comenzó en 2020 y hasta ahora había estado concentrada principalmente alrededor de Estocolmo. La nueva fase ampliará las operaciones a ciudades como Värmland, Östergötland, Mälardalen y Dalarna, además de determinadas zonas de Västergötland y Småland. Los camiones eléctricos gestionados por Einride para LIDL sumarán aproximadamente 358.000 kilómetros adicionales cada año respecto al programa actual. Pero la ampliación geográfica tiene también como objetivo demostrar que este tipo de vehículos ya no tienen por qué quedar relegados exclusivamente a operaciones regionales relativamente cortas.
Rasmus Laursen, responsable de Logística de LIDL Suecia, considera que los resultados obtenidos hasta ahora justifican precisamente esta ampliación. “Desde que empezamos a trabajar con ellos en Estocolmo, hemos visto que el transporte eléctrico puede ser eficiente operativamente y competitivo en costes frente a los diésel”, asegura.
Para LIDL, llevar ahora este mismo planteamiento hasta otras regiones supone un nuevo paso dentro de su estrategia para reducir las emisiones asociadas a su cadena logística. La decisión resulta especialmente interesante porque no estamos ante una pequeña demostración experimental, hablamos de cientos de miles de kilómetros de transporte comercial real realizados cada año.

LIDL asegura que los camiones eléctricos pueden competir en costes
Einride, la compañía gestiona las operaciones mediante su sistema denominado Freight Capacity as a Service (FCaaS), que integra los propios vehículos, la infraestructura necesaria para recargarlos y una plataforma digital para gestionar toda la operación. Una de las piezas fundamentales es Saga AI, el software de planificación y optimización desarrollado por Einride. Esta plataforma utiliza los datos operativos y las necesidades de cada cliente para calcular aspectos como los vehículos necesarios o su utilización energética. El objetivo final es conseguir reducir los costes del transporte mediante una combinación de electrificación, infraestructura y software.
Precisamente la rentabilidad ocupa buena parte del discurso de ambas compañías. Einride sostiene que el transporte eléctrico está convirtiéndose progresivamente en una alternativa escalable y competitiva económicamente frente a los camiones diésel, mientras que LIDL asegura haber comprobado esa competitividad durante los seis años que lleva trabajando con la compañía sueca.
Carl Ceder, vicepresidente de Einride para los países nórdicos, considera que la ampliación demuestra que se está alcanzando un momento importante para este tipo de transporte. “No como una ambición de futuro, sino como una realidad escalable y económicamente atractiva”, asegura el directivo. Además habla incluso de un “cambio estructural” en la forma de proporcionar capacidad de transporte.

Los camiones eléctricos empiezan a salir de las rutas regionales
Schwarz Group, empresa matriz de la cadena alimentaria alemana, ha detenido temporalmente la adquisición de nuevos coches eléctricos de empresa en Alemania. Sin embargo, esta decisión no significa que el grupo esté frenando la electrificación en todos sus negocios. El transporte pesado es precisamente una de las áreas donde continúa avanzando. LIDL ya utiliza camiones eléctricos en otros mercados europeos y ahora ampliará considerablemente sus operaciones en Suecia, uno de los países europeos que más rápidamente está avanzando en la descarbonización del transporte.
La importancia de esta ampliación tampoco está únicamente en alcanzar los 832.000 kilómetros anuales. Hasta ahora, buena parte de los proyectos de electrificación del transporte pesado se han concentrado en operaciones predecibles y relativamente cortas, donde los camiones pueden regresar periódicamente a una base para recargar sus baterías. Einride y Lidl quieren empezar a trasladar esta misma fórmula a recorridos más largos.