BYD ya no solo fabrica equilibrados SUV y compactos de precio razonable. Los de Shenzhen han dado un paso más en su evolución al lanzarse de cabeza al segmento de las altas prestaciones. No es el primer BYD radical que se presenta, pero sí es el primero que realmente se puede conducir por la calle. Se trata del Denza Z y está llamado a revolucionar el mercado de los deportivos eléctricos a escala nacional y mundial. Su llegada a los concesionarios de China es una realidad. A partir del año que viene estará disponible en Europa.
Dadas sus características, BYD vende el Z bajo el paraguas de su marca premium, Denza, ya presente en Europa con varios modelos, entre ellos el Denza Z9 GT. Las primeras unidades del Denza Z han aterrizado en los puntos de venta, aunque hace unas semanas BYD hizo públicos los precios: desde 680.000 yuanes, unos 87.200 euros al cambio. No es barato, pero teniendo en cuenta todo lo que ofrece puede decirse que es un auténtico chollo. Nadie te va a ofrecer tanto rendimiento por esa cifra. En Inglaterra ya es posible comprar uno por un precio mínimo de 142.900 libras, unos 167.000 euros al cambio.
Deportivo eléctrico con 1.180 kW de potencia combinada

Además de un diseño bastante atractivo, el verdadero poder del Denza Z descansa sobre un conjunto mecánico formado por tres motores eléctricos. Uno en la parte delantera y dos en la parte trasera. Juntos son capaces de desarrollar hasta 1.180 kW de potencia, 1.604 de los viejos caballos de vapor. El suministro de energía para semejante despliegue de fuerza se confía a un paquete de baterías de 76 kWh de capacidad compatible con la última tecnología de BYD (Flash Charging) que permite recuperar del 10% al 70% de la autonomía en 7 minutos.
Gracias a este esquema y a la entrega inmediata de par de sus motores, las prestaciones puras sitúan al deportivo en la cima de la aceleración mundial:
- Aceleración de 0 a 100 km/h completada en 1,96 segundos.
- Velocidad máxima fijada en 350 km/h para la variante de circuito.
- Autonomía homologada bajo ciclo de medición WLTP de entre 380 y 410 kilómetros.
Deportivo para el día a día

La carrocería del cupé estándar presenta una longitud de 4.780 milímetros, una anchura de 1.990 milímetros y una altura reducida de 1.330 milímetros, todo ello sustentado sobre una batalla de 2.780 milímetros. BYD pone a la venta dos versiones claramente diferenciadas. Una unidad más discreta y refinada y otra más agresiva con elementos de carrocería particulares. También existirá una versión descapotable con menos potencia, aunque más atractiva. BYD ha recibido 1.000 pedidos por ella en sus primeras 24 horas de vida, costando como mínimo 1.180.000 yuanes, unos 151.300 euros al cambio
En cuanto a la versión más agresiva, denominada como variante Track Edition, está diseñada específicamente para optimizar el rendimiento en pista. Esta configuración monta paragolpes más agresivos y un llamativo alerón trasero de grandes dimensiones concebido para elevar la carga aerodinámica a alta velocidad. Aunque su presencia reduce notablemente la autonomía al incrementar la resistencia aerodinámica. La versión de circuito incorpora neumáticos de diferente sección entre ejes, calzando gomas 275/35 en el tren delantero y 325/30 en el eje posterior, acompañadas de pinzas de freno en color naranja.
Puesto de conducción y distribución interior
El habitáculo del Denza Z recurre a una equilibrada presentación entre lo elegante y lo deportivo. Cuenta con un volante con diseño en forma de D dotado de selector de marchas integrado en la columna de dirección, complementado por asientos deportivos tapizados en una combinación de cuero y ante. En el panel central se ubican una pantalla principal de 12,8 pulgadas con mandos físicos inferiores, una instrumentación digital LCD de 8,88 pulgadas y un retrovisor interior por transmisión de vídeo. En la versión de circuito, el interior añade inserciones en fibra de carbono y detalles decorativos en naranja que refuerzan su carácter deportivo.