Pedro Sanchez visita este jueves la factoría valenciana de Ford en Almussafes, donde se anunciará la alianza de la marca estadounidense con el gigante asiático Geely. La cita contará también con la presencia de los ministros de Trabajo, Yolanda Díaz; de Industria y Turismo, Jordi Hereu; de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca. Este acto formaliza una solución esperada para garantizar el futuro productivo y laboral del centro levantino.
La colaboración entre Ford y el grupo matriz de firmas como Volvo, Polestar, Zeekr o Lotus lleva meses fraguándose, y supone un gran cambio en la estrategia industrial europea. En lugar de desarrollar infraestructuras desde cero, las alianzas entre fabricantes consolidados y gigantes chinos de la movilidad eléctrica se están convirtiendo en la vía de entrada más ágil para optimizar la capacidad instalada en el Viejo Continente.

Un pacto histórico con beneficios para ambos grupos
El acuerdo se traduce en la cesión de espacios clave dentro del complejo industrial de Almussafes. Geely integrará sus líneas de montaje en la planta para producir vehículos electrificados destinados al mercado europeo.
Para Ford, esta alianza le permite absorber la sobrecapacidad productiva de la factoría, que en los últimos años había visto reducida su carga de trabajo a una cuarta parte de sus posibilidades, concentrándose casi en exclusiva en la fabricación del Ford Kuga. Mientras la firma del óvalo ajusta sus calendarios para la llegada de sus nuevos modelos multienergía y eléctricos a partir de 2028, dar entrada a un socio como Geely garantiza un flujo constante de producción y optimiza los costes fijos de la instalación.

Por parte del grupo chino, fabricar dentro de las fronteras comunitarias le permite sortear las barreras arancelarias impuestas por la Unión Europea a los vehículos eléctricos producidos e importados desde China. España se consolida así como un enclave de acogida para el capital automovilístico asiático, sumándose este acuerdo a otros proyectos recientes impulsados por marcas chinas en diferentes puntos de la península.
Impacto en el empleo y uso del Mecanismo RED
La dimensión social de esta alianza es uno de los pilares más destacados. Tras períodos prolongados marcados por ajustes de plantilla y la aplicación de varios ERTE, la entrada de Geely ofrece estabilidad a los 4.142 trabajadores directos de la factoría.

Durante el periodo de transición productiva, la protección de los puestos de trabajo ha sido posible gracias al Mecanismo RED, una herramienta de flexibilidad laboral activada por el Ejecutivo para evitar despidos definitivos mientras la planta adapta sus instalaciones a las exigencias de la electrificación. Con el acuerdo de ensamblaje conjunto, la dirección de Ford y la representación sindical continúan perfilando los convenios que regirán hasta 2030, asegurando las condiciones de la plantilla de cara a las próximas décadas.
Un nuevo modelo de producción multienergía en Europa
El movimiento estratégico responde a la realidad cambiante del mercado automovilístico europeo, donde la demanda de vehículos 100 % eléctricos e híbridos avanza a ritmos desiguales según cada país. La planta de Almussafes se perfila como un centro flexible, capaz de albergar la fabricación de vehículos con distintas arquitecturas de voltaje y sistemas mecánicos.

Esta capacidad de adaptación permite a los fabricantes ajustar su volumen de producción a las normativas de emisiones vigentes y a las preferencias de los conductores en tiempo real. La alianza entre Ford y Geely sienta las bases de un ecosistema industrial más diversificado, asegurando que la Comunitat Valenciana mantenga su posición como uno de los centros neurálgicos de la automoción en el sur de Europa.