El parque automovilístico español continúa envejeciendo y ya se sitúa entre los más antiguos de Europa occidental. Así lo ha advertido el analista económico Marc Vidal durante su intervención en el programa Herrera en COPE, donde analizó las cifras que reflejan el deterioro del poder adquisitivo de las familias.
Según los datos expuestos, casi el 30% de los vehículos que circulan en España tiene más de 20 años y la antigüedad media del parque alcanza ya los 14,6 años. En 2010, esa media era de apenas 9 años. Para Vidal, el dato no responde a una moda por los coches clásicos, sino a una realidad económica: “El ciudadano no renueva porque no puede”.
Un diferencial incómodo con Europa

La comparación con otros países europeos resulta reveladora. Mientras en Alemania la antigüedad media ronda los 10 años y en Francia los 11, España se aproxima a cifras de países como Polonia o Grecia. Para el analista, esta brecha es un síntoma de estancamiento estructural.
“España no circula hacia el futuro, sino que más bien circula con el pasado”, afirmó en su intervención radiofónica. A su juicio, el coche funciona como un indicador directo del estado de la clase media y de su capacidad para afrontar grandes gastos.
Coches más caros, salarios estancados
Uno de los factores que explica el envejecimiento del parque es el fuerte encarecimiento de los vehículos nuevos. Según recordó Vidal, un coche básico que en 2010 costaba alrededor de 14.000 euros supera hoy los 22.000 euros. Sin embargo, ese incremento no ha ido acompañado de una mejora equivalente en los salarios reales.

El analista sostiene que el salario mediano apenas ha avanzado en términos de poder adquisitivo y que el más frecuente incluso ha perdido fuerza. A ello se suma la reducción del ahorro familiar y unas condiciones de crédito más restrictivas, lo que dificulta aún más la compra de un vehículo nuevo.
Crítica al discurso económico oficial
Durante su análisis, Vidal también cuestionó el relato optimista del Gobierno en materia macroeconómica. Argumentó que el crecimiento del PIB puede estar impulsado por el gasto público, la inflación o el turismo, pero que esos factores no necesariamente se traducen en una mejora tangible de la economía doméstica.
En este contexto, vinculó el envejecimiento del parque móvil con un modelo productivo que, en su opinión, no está generando suficiente prosperidad para amplias capas de la población. También recordó que España mantiene una elevada tasa de población en riesgo de exclusión social.
El mercado de segunda mano como refugio
Ante la dificultad de adquirir un coche nuevo, muchos conductores recurren al mercado de ocasión. Sin embargo, esta opción también implica obligaciones fiscales. Cuando la venta la realiza un profesional, el precio incluye el IVA. Si se trata de una operación entre particulares, el comprador debe abonar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, cuyo tipo varía según la comunidad autónoma y puede oscilar entre el 4% y el 8%.
El envejecimiento del parque automovilístico no es solo una cuestión de movilidad o seguridad vial. Para Marc Vidal, según su intervención en el citado programa, es el reflejo visible de un problema económico más profundo que afecta directamente a la capacidad de consumo de los hogares españoles.