NIO es una compañía que, en lugar de por baterías grandes, lo ha apostado todo al intercambio, así que sus coches las utilizan de tamaños más comedidos. Es por eso que, durante años, aunque se ha hablado de una batería de 120 kWh para sus modelos, el proyecto nunca se ha llevado a buen puerto. Parece que ahora, aunque la compañía china sigue sin poner fecha a su llegada al mercado, eso va a cambiar: William Li, fundador, presidente y CEO de NIO, ha confirmado que el fabricante continúa trabajando en este paquete de gran capacidad y que, cuando esté disponible, no será una tecnología exclusiva de los modelos más grandes o caros de la marca.
La declaración tuvo lugar el pasado viernes durante un encuentro con usuarios celebrado en Quanzhou, en la provincia china de Fujian. Preguntado por si el ET9, el modelo insignia de NIO, tendría una batería de mayor capacidad exclusiva, Li fue bastante claro: “Habrá una batería de 120 kWh y, por supuesto, todos los coches podrán utilizarla”.

Una historia marcada por retrasos
Según la información facilitada durante el evento, el nuevo paquete conservará las dimensiones estándar de sus baterías intercambiables, un detalle que resulta especialmente relevante para entender la estrategia de la compañía, porque la batería no estaría diseñada únicamente para un modelo concreto, sino para poder integrarse en los distintos vehículos de la marca sin tener que llevar a cabo modificaciones estructurales importantes. NIO dispone actualmente de baterías estándar de 75 y 100 kWh para sus modelos, mientras que las versiones más recientes han alcanzado los 102 kWh. Una unidad de 120 kWh compatible permitiría elevar el techo de autonomía sin necesidad de desarrollar un sistema específico para cada automóvil.
Al no haberse dado una fecha concreta aún, es imposible no recordar que la historia de esta batería está marcada por los retrasos. NIO presentó originalmente el paquete de 120 kWh en diciembre de 2023, durante la presentación del ET9. Entonces se anunciaron celdas cilíndricas desarrolladas internamente, con una densidad energética de 292 Wh/kg y capacidad de carga a 5C. Asociada a la arquitectura eléctrica de 925 voltios del ET9, la batería prometía recuperar hasta 255 kilómetros de autonomía en apenas 5 minutos utilizando los cargadores de alta potencia de la compañía.
El problema llegó cuando el ET9 se convirtió en un coche de producción. Aunque inicialmente se había anunciado con 120 kWh, la versión comercial finalmente incorporó una batería de 100 kWh y una autonomía homologada de 650 kilómetros bajo el ciclo CLTC. Y la batería de 120 kWh tampoco ha llegado después a otros modelos, puesto que en septiembre de 2025 NIO volvió a anunciar que el ES8 tendría en el futuro una opción de 120 kWh, pero la promesa tampoco hizo realidad.
Lo que añade más leña al fuego es que el retraso tiene además un precedente dentro de la propia compañía. NIO apostó incluso antes por una batería semisólida de 150 kWh desarrollada junto a WeLion, capaz de proporcionar autonomías superiores a los 1.000 kilómetros. El paquete comenzó a producirse en 2024 después de varios retrasos, pero la compañía terminó abandonando su fabricación tras producir únicamente unos cientos de unidades debido, entre otros factores, a su elevado coste.
Errores de los que aprender
La experiencia con aquella batería puede explicar la cautela alrededor de la futura unidad de 120 kWh. Una batería más grande no solo incrementa el coste y el peso del vehículo, como sería lo normal, en el caso de NIO también obliga también a contar con un inventario adicional de este modelo dentro de su extensa red de estaciones de intercambio. Y no es que precisamente tengan necesidad de ello, ya que la propia compañía ha señalado que la mayoría de sus usuarios opta por baterías más pequeñas: el 97 % de los clientes elegía la unidad de 75 kWh frente a la de 100 kWh cuando ambas estaban disponibles.
Precisamente el sistema de intercambio de baterías de NIO puede ser uno de los motivos que reducen la necesidad de montar paquetes enormes. En febrero de 2026, la compañía alcanzó los 100 millones de intercambios de batería, con un tiempo medio de operación de unos tres minutos. En agosto, la red ya había superado los 120 millones y NIO ya está desplegando sus estaciones de quinta generación, capaces de realizar el intercambio más rápido y de admitir modelos de las tres marcas del grupo. De esta manera, para muchos usuarios la necesidad de una batería enorme sencillamente no existe.

