La transición hacia el coche eléctrico ha traído consigo numerosas ventajas, pero también ha eliminado algunas sensaciones que durante décadas han formado parte de la experiencia de conducción. El sonido del motor, los cambios de marcha y hasta los errores del conductor han desaparecido en los vehículos eléctricos. Sin embargo, la industria cree que todavía hay espacio para recuperar parte de esas sensaciones tradicionales, incluso aunque sea de forma artificial.
En un último informe se ha sabido que Toyota ha registrado una nueva patente que plantea un sistema capaz de hacer que un coche eléctrico se cale igual que un automóvil con motor de combustión y cambio manual. La tecnología forma parte del desarrollo de una transmisión manual simulada con pedal de embrague y palanca de cambios, una solución con la que Toyota pretende ofrecer una experiencia de conducción más emocional.

Toyota lleva años trabajando en un sistema muy particular
Esta tecnología no es algo novedosos en el sector, ya que marcas como Hyundai o Porsche ya la implementan tanto en el IONIQ 5 N como en el Taycan, respectivamente. Al igual que en estos dos coches eléctricos, el sistema ideado por Toyota recrea el comportamiento de un vehículo con cambio manual convencional. Si el conductor selecciona una marcha incorrecta o no coordina adecuadamente el uso del embrague virtual, el vehículo puede detenerse de forma brusca, imitando exactamente el comportamiento de un motor de gasolina o diésel cuando se cala.
Para conseguirlo, el software supervisa continuamente las acciones del conductor y modifica la respuesta del motor eléctrico. En determinadas situaciones, incluso puede aplicar los frenos para reproducir las sacudidas características de un motor de combustión que se ha detenido inesperadamente. La idea puede parecer extraña en un primer momento, pero responde a un objetivo muy concreto, que es mantener el placer de conducción que muchos aficionados asocian a los coches deportivos tradicionales.

Toyota va un paso más allá que sus rivales
Aunque las dos marcas ya mencionadas cuentan así como un sistema muy similar al de Toyota, lo cierto es que ambas empresas tienden a simular un cambio de marchas automático o secuencial. La firma japonesa eleva todo este compendio para proponer una caja de cambios puramente manual, con sus tres pedales incluidos.
Toyota lleva varios años trabajando en una transmisión manual simulada para sus futuros vehículos eléctricos. De hecho, pudimos saber de esto hace ya bastantes años tras una filtración de una patente. El sistema incorpora una palanca de cambios y un pedal de embrague físicos, aunque ambos funcionan exclusivamente mediante software.
La tecnología permite incluso recrear diferentes relaciones de cambio, variaciones de revoluciones y otras características típicas de los motores de combustión. En esencia, el conductor disfruta de una experiencia muy similar a la de un coche con caja manual, aunque las ruedas siguen siendo impulsadas por un motor eléctrico.

Toyota sigue pensando en hacer coches eléctricos 'divertidos'
La última patente de Toyota (descubierta por el medio CarBuzz) incluye además funciones destinadas a evaluar la habilidad del conductor. El sistema podría adaptar determinadas ayudas electrónicas en función de la experiencia demostrada por cada usuario, aumentando el nivel de asistencia cuando detecte maniobras incorrectas o una conducción poco precisa.
Aunque todavía no se sabe cuál será el primer modelo comercial que instalará esta tecnología, con ello, Toyota sí demuestra que sigue buscando fórmulas para diferenciar sus futuros coches eléctricos. La compañía considera que la electrificación no tiene por qué significar la desaparición de las emociones asociadas a la conducción. De hecho, el fabricante japonés ha defendido en numerosas ocasiones que los vehículos eléctricos deben seguir siendo divertidos y capaces de transmitir sensaciones al volante. Esa filosofía también se encuentra detrás de otros proyectos deportivos de Toyota y Lexus.