BMW acaba de dar uno de los pasos más importantes en la historia de su nueva generación de coches eléctricos. Tras 'romper el mercado' con el éxito arrollador del iX3, la compañía ha iniciado oficialmente la producción en serie del nuevo BMW i3 en su planta de Múnich. Esto lo convierte de pleno derecho en el primer modelo de la familia Neue Klasse fabricado en Alemania. El acontecimiento llega apenas unas semanas después de que la marca decidiera adelantar la apertura de pedidos debido al elevado interés despertado por la berlina eléctrica.
Según explica BMW en su comunicado oficial, la respuesta del mercado ha superado las expectativas iniciales. La demanda registrada tras el inicio de la comercialización ha llevado a la compañía a planificar una “curva de aumento de producción muy pronunciada”, con el objetivo de responder lo antes posible al elevado volumen de pedidos recibidos.

Un hecho histórico que marca el futuro de Múnich
La producción del nuevo BMW i3 supone un momento histórico para la planta de Múnich. Tras varios años de profundas obras realizadas sin detener la fabricación de los modelos de combustión, las instalaciones están preparadas para convertirse, a partir de 2027, en una fábrica dedicada exclusivamente a vehículos eléctricos.
Raymond Wittmann, responsable de Producción y Red de Producción del Grupo BMW, destacó la importancia de este lanzamiento: “Con el BMW i3 totalmente eléctrico unimos dos iconos de nuestra marca: el Serie 3 y la planta de Múnich. El inicio de la producción marca el comienzo de una nueva era para nuestro centro de producción histórico”.
El fuerte interés comercial también ha sido uno de los grandes protagonistas del anuncio. BMW recuerda que decidió adelantar varios meses la apertura de pedidos del i3 tras comprobar la acogida que tuvo el modelo desde su presentación mundial. Ese elevado número de reservas ha llevado a la compañía a planificar un incremento muy rápido del volumen de fabricación durante las próximas semanas para reducir los tiempos de espera de los clientes.
La planta de Múnich ya está preparada para la Neue Klasse
Para fabricar el nuevo BMW i3, la compañía ha transformado aproximadamente un tercio de su planta de Múnich. El proyecto ha incluido un nuevo taller de carrocerías, una línea de ensamblaje completamente renovada, nuevas áreas logísticas y un moderno centro de expedición, todo ello desarrollado bajo el concepto 'BMW iFACTORY'.

Peter Weber, director de la planta de Múnich, explicó que estas nuevas instalaciones no solo permitirán fabricar los modelos de la Neue Klasse con mayor eficiencia, sino que también reducirán los costes de producción alrededor de un 10% respecto a la generación anterior gracias a la simplificación de procesos y al elevado nivel de digitalización.
El nuevo BMW i3 se convierte así en uno de los modelos más importantes para el futuro inmediato de la marca alemana. Construido sobre la plataforma Neue Klasse, incorpora una arquitectura eléctrica de 800 voltios, una nueva generación de baterías cilíndricas y importantes avances en eficiencia, recarga y software. La versión de lanzamiento homologa hasta 906 kilómetros de autonomía WLTP, admite potencias de carga de hasta 400 kW y puede recuperar alrededor de 350 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos, situándose entre las berlinas eléctricas más avanzadas del mercado.
El inicio de la producción en serie marca el comienzo de una etapa clave para BMW. La compañía confía en que el nuevo i3 se convierta en uno de los pilares de su ofensiva eléctrica y, a la vista del elevado número de pedidos recibidos antes incluso de llegar a los concesionarios, todo apunta a que la nueva berlina de la Neue Klasse ha comenzado su trayectoria comercial con un respaldo muy superior al esperado por la propia marca.