El Mazda CX-6e es uno de los nuevos coches eléctricos con los que la firma japonesa está reforzando su presencia en Europa y, a diferencia de otros modelos desarrollados inicialmente para China, ya forma parte de su oferta en España. Sin embargo, su equivalente chino acaba de recibir una actualización que por ahora no encontramos en las unidades europeas y que demuestra nuevamente la velocidad a la que está evolucionando aquel mercado.
Allí se comercializa como Mazda EZ-60 y Changan-Mazda acaba de abrir la preventa de una versión actualizada equipada por primera vez con un sensor LiDAR instalado sobre el techo. No se trata simplemente de añadir otro elemento al conjunto de sensores, sino que permite incorporar las llamadas funciones NOA (‘Navigation-on-Autopilot’) tanto en autopista como en circulación urbana, proporcionando unas capacidades de conducción asistida considerablemente más avanzadas.

El SUV eléctrico de Mazda estrena capacidades para el mercado chino
El nuevo sensor LiDAR constituye la principal novedad de esta actualización presentada durante el Salón del Automóvil de Chengdu 2026. Trabaja conjuntamente con tres radares de ondas milimétricas, 12 sensores ultrasónicos y 11 cámaras repartidas alrededor del vehículo. Mazda asegura que el conjunto permite cubrir más de 200 escenarios diferentes de conducción asistida.
En autopista, el EZ-60 puede realizar un mayor número de maniobras de manera automatizada, aproximarse y utilizar las entradas y salidas de las vías o acceder a áreas de servicio requiriendo una intervención limitada por parte del conductor. También puede adelantar automáticamente a vehículos más lentos mediante cambios de carril. El sistema funciona en este escenario entre 0 y 130 km/h.
Pero quizá resulte todavía más llamativo lo que puede hacer dentro de una ciudad. Mazda asegura que el sistema permite atravesar intersecciones y rotondas sin intervención del usuario, efectuar cambios entre vías principales y laterales e incluso realizar automáticamente giros de 180 grados. En caso de detectar un obstáculo, también puede ejecutar un cambio de carril de emergencia. Estas funciones urbanas trabajan entre 0 y 80 km/h.

El nuevo sistema se completa con diferentes funciones de estacionamiento. El Mazda CX-6e chino puede aparcar automáticamente, hacerlo de manera remota y repetir una trayectoria previamente aprendida. Pese a todas estas posibilidades, conviene recalcar que Mazda continúa definiendo la tecnología como un sistema avanzado de asistencia de nivel 2, por lo que no convierte al vehículo en un coche plenamente autónomo.
Es básicamente el mismo Mazda CX-6e que ya conocemos en España
Esta evolución resulta especialmente interesante desde Europa porque el automóvil no nos resulta desconocido. El EZ-60 chino es el modelo que Mazda ha adaptado para los mercados internacionales bajo la denominación CX-6e. Ha sido desarrollado y fabricado por la empresa conjunta Changan Mazda sobre la arquitectura EPA1 de Changan y está estrechamente relacionado técnicamente con el Deepal S07, que también se vende en España. Las dimensiones reflejan claramente su condición de SUV de tamaño medio-grande: 4.850 mm de longitud, 1.935 mm de anchura y 1.620 mm de altura, con una distancia entre ejes de 2.902 mm.
El habitáculo también rompe con la filosofía tradicional de Mazda. Frente a los interiores con pantallas relativamente contenidas y abundantes mandos físicos habituales hasta hace poco en la marca japonesa, aquí encontramos una enorme pantalla 5K de 26,45 pulgadas que se extiende desde la zona central del salpicadero hasta delante del acompañante. El conductor dispone además de un Head-Up Display de 50 pulgadas, pudiendo llegar opcionalmente hasta las 100 pulgadas.
La aerodinámica ha recibido igualmente bastante atención. Mazda ha incorporado nueve conductos distribuidos entre el capó, los paragolpes y diferentes zonas de la carrocería para gestionar el flujo de aire. Gracias a estas soluciones, el coeficiente aerodinámico queda en 0,258.

En Europa sólo es un SUV eléctrico, pero en China también es híbrido
Otra diferencia importante respecto al modelo destinado a mercados internacionales está en la oferta mecánica. Mientras el CX-6e exportado se centra en la propulsión completamente eléctrica, en China el EZ-60 se comercializa tanto como eléctrico puro como con una mecánica EREV de autonomía extendida.
El eléctrico utiliza una batería LFP de 77,94 kWh suministrada por CALB. Alimenta un motor posterior de 258 CV, y permite homologar entre 585 y 600 kilómetros según el ciclo chino CLTC. Su velocidad máxima es de 185 km/h y la batería admite carga rápida 3C, necesitando 15 minutos para pasar del 30 al 80%.
La alternativa EREV conserva ese mismo motor eléctrico trasero de 190 kW y los 185 km/h de velocidad máxima, pero utiliza una batería LFP considerablemente más pequeña, con 31,73 kWh. Con ella puede recorrer hasta 200 kilómetros CLTC sin recurrir a la gasolina. Cuando necesita producir electricidad entra en funcionamiento un motor atmosférico de 1.5 litros y 98 CV situado en la parte delantera.
En China, el EZ-60 actual cuesta entre 119.900 y 166.900 yuanes, aproximadamente entre 14.400 y 20.000 euros al cambio. Las versiones eléctricas cuestan alrededor de 10.000 yuanes más que las EREV equivalentes. Para las nuevas variantes equipadas con LiDAR se espera un precio de partida próximo a 160.000 yuanes, alrededor de 19.200 euros, aunque Mazda todavía no ha comunicado las tarifas definitivas. Como referencia, en España el CX-6e parte desde 37.615 euros, sin aplicar ayudas o descuentos disponibles.