La firma portuguesa Amble acaba de lanzar su primer modelo, bajo el nombre de Amble One, que busca redefinir la categoría L7e combinando la ligereza urbana con capacidades orientadas al uso fuera del asfalto.
Este proyecto llama la atención por su origen y por las manos que han moldeado su diseño. El responsable es Julian Hoenig, diseñador con una trayectoria de peso en la industria del automóvil y la tecnología tras haber firmado modelos como la primera generación del Audi R8 o el cinematográfico Audi RSQ, además de liderar el diseño del Apple Watch. Lo que empezó hace 4 años como un encargo particular para desarrollar un carrito de golf capaz de dar servicio en un resort de lujo, ha terminando como un vehículo homologado para circular por las calles.

Un diseño sencillo inspirado en la exploración
El Amble One está inspirado en el todoterreno lunar de la NASA utilizado a finales de la década de 1960, con pinceladas funcionales tomadas de clásicos como las primeras series del Land Rover o el Ford Bronco original de 1972. El objetivo del equipo de diseño ha sido evitar la carga visual, apostando por una postura sólida sin caer en excesos estéticos.
El vehículo mantiene el tradicional esquema abierto de los carritos de golf en sus laterales, de su concepción inicial como vehículo auxiliar. Esta configuración busca facilitar el acceso constante para trayectos breves e incrementar la conexión del usuario con el entorno. Sin embargo, para adaptar su uso al clima de diversos países europeos y las estaciones frías del año, el fabricante ofrecerá soluciones compuestas por elementos textiles y un techo de lona flexible.

Pensado como herramienta de movilidad diaria
Homologado bajo la normativa europea L7e, la misma que ampara a propuestas urbanas como el Microlino o el histórico Renault Twizy, el Amble One tiene un peso inferior a los 450 kilogramos en vacío. En el apartado dinámico, aunque la reglamentación para esta clase de cuadriciclos permite alcanzar velocidades de hasta 90 km/h, la marca ha optado por limitar la velocidad máxima a 64 km/h (40 mph). Esta decisión responde a una búsqueda deliberada de mayor entrega de par motor para superar pendientes exigentes, siendo capaz de subir por cuestas de hasta el 25 % a velocidad constante.
La arquitectura eléctrica está concebida para cubrir desplazamientos de proximidad en el día a día. Su batería proporciona una autonomía aproximada de 100 kilómetros con una sola carga, ideal para un segundo vehículo del hogar. El paquete de baterías puede cargarse por completo en 5 horas y media utilizando una toma de corriente doméstica convencional.

3 versiones y planes de expansión
La gama del Amble One se estructurará sobre 3 variantes de carrocería dirigidas a distintos perfiles de uso. La versión convencional contará con un habitáculo configurado para 4 ocupantes; la variante pick-up sustituirá las plazas traseras por una plataforma de carga abierta, mientras que la alternativa cargo incorporará un compartimento de almacenamiento cerrado de mayor altura para labores de reparto de última milla o servicios auxiliares.
El despliegue comercial del modelo arranca de forma progresiva en Europa con la intención de dar el salto al mercado estadounidense dentro de la categoría de vehículos de baja velocidad (LSV). El precio de acceso previsto para el Amble One se situará en torno a 28.000 euros, fijando el inicio de las primeras entregas a clientes en un plazo de 2 años.