General Motors prepara un importante cambio en su estrategia para Estados Unidos después de invertir miles de millones de dólares en el desarrollo de coches eléctricos. El fabricante estadounidense trabaja en versiones híbridas de tres de sus SUV más vendidos: Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia, según las últimas informaciones publicadas. La compañía ha confirmado posteriormente que adaptará su fábrica de Lansing, Michigan, para producir vehículos híbridos, aunque todavía no ha anunciado oficialmente los modelos ni las fechas de lanzamiento. El movimiento llega mientras Toyota y Honda ganan terreno en el mercado estadounidense.
General Motors recupera los híbridos después de apostar por los eléctricos
Durante años, General Motors defendió una estrategia centrada en sustituir progresivamente sus vehículos de combustión por modelos completamente eléctricos.

La compañía destinó miles de millones de dólares al desarrollo de baterías, plataformas específicas y nuevas fábricas, mientras mantenía una presencia prácticamente testimonial en el mercado estadounidense de automóviles híbridos.
Sin embargo, la evolución de la demanda está obligando al fabricante a reconsiderar sus prioridades. Según fuentes conocedoras de sus planes, los Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia tendrán versiones híbridas, que se fabricarían en las instalaciones de Lansing Delta Township, Michigan.
Los tres modelos comparten numerosos componentes mecánicos y se encuentran entre los SUV más importantes para las ventas de General Motors. La empresa ha confirmado que prepara esta fábrica para producir híbridos, pero todavía no ha identificado oficialmente los vehículos afectados.

Toyota y Honda ganan clientes mientras General Motors pierde cuota
La decisión llega después de varios años en los que los híbridos han ganado protagonismo en Estados Unidos, impulsados por consumidores que buscan reducir el consumo de combustible sin depender de puntos de recarga.
Toyota y Honda, que llevan décadas desarrollando esta tecnología, han aprovechado ese crecimiento para mejorar su posición comercial.
En cambio, la cuota de mercado estadounidense de General Motors ha descendido del 17,4% al 16,6% durante los nueve primeros meses de 2026, frente al mismo periodo del año anterior. Algunos concesionarios llevaban tiempo reclamando modelos híbridos para competir con las alternativas de sus rivales.
Mary Barra, consejera delegada de General Motors, ya había anticipado este cambio durante la última presentación de resultados. "Tendremos híbridos. Ya los hemos incorporado", afirmó, adelantando que la compañía ofrecerá más detalles cuando se acerquen los lanzamientos.

Una inversión destinada inicialmente a coches eléctricos financiará híbridos
El cambio también tendrá consecuencias industriales. General Motors y el Departamento de Energía estadounidense están reorganizando una ayuda federal concedida originalmente para adaptar otra planta de Michigan a la fabricación de eléctricos.
Los fondos, que todavía no habían sido desembolsados, se destinarán ahora a preparar Lansing Delta Township para la producción híbrida. La instalación fabricó más de 291.000 vehículos en 2025, su récord histórico.
El movimiento refleja cómo los fabricantes están ajustando sus inversiones a las condiciones comerciales y regulatorias estadounidenses. General Motors no abandona los coches eléctricos, pero recupera una tecnología que hasta ahora había dejado en segundo plano.
La nueva estrategia le permitirá ofrecer alternativas a quienes todavía no quieren dar el salto a un eléctrico puro, sin renunciar a sus inversiones en electrificación.
El reto será recuperar el terreno perdido frente a fabricantes que nunca dejaron de apostar por los coches híbridos.