La movilidad eléctrica también tiene que responder a las necesidades reales de quienes trabajan cada día con una furgoneta. Autónomos, pequeñas empresas y profesionales del reparto o los servicios técnicos necesitan espacio para transportar mercancías, herramientas y equipos, además de autonomía suficiente para completar sus desplazamientos.
La Citroën ë-Berlingo VAN combina estas necesidades con una mecánica 100 % eléctrica, dos tallas y soluciones modulares que permiten adaptar el espacio de carga a distintas actividades. Su planteamiento es práctico: ofrecer una herramienta de trabajo versátil sin renunciar a las ventajas de la conducción eléctrica.

Dos tallas para adaptarse a cada negocio
No todos los profesionales necesitan las mismas dimensiones. Quienes realizan entregas en ciudad suelen valorar especialmente la maniobrabilidad, mientras que los instaladores, técnicos de mantenimiento y empresas de transporte necesitan espacio adicional para llevar equipos y materiales.
La Citroën ë-Berlingo VAN está disponible en tallas M y XL, con diferencias de capacidad que permiten elegir la configuración más adecuada para cada actividad.
Según la talla y el equipamiento, ofrece un volumen de carga de aproximadamente 3,3 a 4,4 m³ y una longitud útil de hasta 3,44 metros. Estas dimensiones permiten organizar cajas, transportar mercancías o cargar objetos largos aprovechando el espacio disponible.
La carga útil alcanza hasta 800 kg, según versión y configuración. Esta capacidad permite transportar herramientas, materiales y mercancías, aunque es necesario comprobar la ficha técnica de la unidad elegida para conocer sus límites de carga específicos.

Modularidad para aprovechar el espacio disponible
La capacidad de una furgoneta no depende únicamente de su volumen interior. La distribución de la carga y la facilidad de acceso también influyen en la operativa diaria.
La ë-Berlingo VAN incorpora soluciones modulares y opciones de carga pasante que permiten aprovechar mejor el espacio y transportar objetos de mayor longitud. Esta flexibilidad resulta útil para profesionales que necesitan llevar materiales de diferentes tamaños o adaptar la disposición interior a las tareas previstas para cada jornada.
Las puertas laterales correderas facilitan el acceso al compartimento de carga, mientras que las puertas traseras asimétricas, con una apertura de hasta 180 grados según configuración, contribuyen a simplificar las operaciones de carga y descarga.
La cabina también dispone de diferentes espacios de almacenamiento para organizar los objetos y herramientas de uso cotidiano. El objetivo es facilitar el trabajo y evitar que la capacidad de transporte se convierta en una limitación cuando cambian las necesidades del negocio.

Motor eléctrico de 136 CV y hasta 337 km de autonomía
La Citroën ë-Berlingo VAN equipa un motor eléctrico de 100 kW, equivalentes a 100 kW / 136 CV, que proporciona una respuesta inmediata y una conducción suave y silenciosa. Estas características encajan especialmente bien con los recorridos urbanos y periurbanos, donde las paradas frecuentes forman parte de la actividad habitual.
La gama contempla baterías de 42 kWh y 50 kWh, según versión. La autonomía homologada alcanza hasta 270 kilómetros WLTP con la batería de 42 kWh y hasta 337 kilómetros WLTP con la de 50 kWh.
Estas cifras permiten valorar su encaje en actividades con recorridos diarios definidos. No obstante, la autonomía real depende de factores como la velocidad, la carga transportada, el perfil de la ruta, la temperatura exterior y el uso de la climatización. Por eso, conviene comparar los kilómetros habituales de cada jornada con la autonomía homologada antes de incorporar el vehículo a una flota.
Durante la conducción, la ë-Berlingo VAN no genera emisiones locales de CO₂. Esta característica puede resultar especialmente interesante para profesionales que trabajan en entornos urbanos con restricciones de circulación, siempre de acuerdo con la normativa aplicable en cada ciudad.
La planificación de la recarga es otro de los aspectos que deben valorarse al electrificar un vehículo comercial. La Citroën ë-Berlingo VAN permite recuperar hasta el 80 % de la batería en aproximadamente 30 minutos mediante carga rápida, según versión y condiciones de carga.
Para autónomos y empresas, disponer de un punto de recarga en sus instalaciones puede facilitar la organización diaria y reducir la dependencia de la infraestructura pública. La solución más adecuada dependerá de los kilómetros recorridos, los horarios de trabajo y las posibilidades de recarga disponibles.
La movilidad eléctrica exige adaptar la planificación energética a cada negocio, pero puede integrarse en actividades con rutas previsibles y opciones de recarga adecuadas.

Hasta ocho años de garantía para la batería
La batería de tracción cuenta con una garantía de hasta 8 años o 160.000 kilómetros, con una capacidad mínima del 70 %, conforme a las condiciones oficiales aplicables.
Además, Citroën dispone de su programa Citroën We Care, con condiciones específicas de cobertura de hasta 8 años o 160.000 kilómetros, en el que se especifican los requisitos del programa, incluidos los relativos al mantenimiento, para conocer el alcance de la protección aplicable al vehículo.
Conocer las condiciones de garantía, mantenimiento y recarga permite valorar la adquisición desde una perspectiva práctica, teniendo en cuenta tanto la capacidad de transporte como las necesidades de utilización a largo plazo.
Ofertas para profesionales: leasing y renting
El precio y la modalidad de contratación también influyen en la decisión de incorporar una furgoneta eléctrica al negocio. Citroën dispone de un espacio específico para consultar las promociones destinadas a profesionales.
En Citroën Pro Days se pueden consultar las ofertas disponibles para vehículos comerciales y las condiciones comerciales aplicables. Las cuotas dependen de la versión, el plazo, el kilometraje y la modalidad de financiación o renting, por lo que resulta recomendable comprobar qué promociones están vigentes para la ë-Berlingo VAN.
La elección debe tener en cuenta tanto las condiciones económicas como las necesidades de espacio, autonomía y recarga de cada actividad.
La Citroën ë-Berlingo VAN demuestra que la movilidad eléctrica puede combinarse con las exigencias del trabajo diario. Sus dos tallas, la capacidad de carga de hasta 4,4 m³ y las soluciones modulares permiten adaptarla a diferentes negocios, mientras que su autonomía homologada de hasta 337 kilómetros amplía las posibilidades de uso profesional.