Producir hidrógeno con latas de refresco y agua de mar: un 87% menos de emisiones y apto para coches

El método utiliza aluminio tratado y agua salada para producir hidrógeno bajo demanda, con un coste estimado competitivo, aunque todavía necesita desarrollo industrial.

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El MIT investiga cómo aprovechar aluminio reciclado para producir hidrógeno destinado al transporte.
29/10/2026 07:00
Actualizado a 29/10/2026 07:00
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Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado un procedimiento que permite producir hidrógeno utilizando aluminio reciclado, como el de las latas de refresco, y agua de mar. Según el estudio, el sistema podría generar apenas 1,45 kilos de CO2 equivalente por cada kilogramo de hidrógeno, frente a los 11 kilos asociados a métodos convencionales basados en combustibles fósiles. Los científicos también han probado pequeños reactores capaces de suministrar energía a vehículos, aunque todavía no existe una aplicación comercial a gran escala de esta tecnología.

Producir hidrógeno con latas recicladas y agua de mar

La tecnología aprovecha una reacción química conocida desde hace tiempo: cuando el aluminio puro entra en contacto con el agua, puede liberar hidrógeno.

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Todavía está en fase de pruebas.

El problema es que este metal desarrolla naturalmente una capa protectora de óxido que impide que la reacción se produzca con facilidad. Para solucionarlo, los investigadores del MIT desarrollaron un tratamiento que utiliza una pequeña cantidad de galio e indio, dos metales que permiten eliminar esa barrera protectora.

Una vez tratado, el aluminio reciclado se transforma en pequeñas piezas que reaccionan con el agua de mar y generan hidrógeno. Además, las sales presentes en el agua facilitan la recuperación de la aleación de galio e indio, que puede reutilizarse posteriormente.

La ventaja consiste en producir hidrógeno cuando se necesita, evitando parte de las dificultades asociadas a su almacenamiento y transporte.

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Las emisiones se reducen considerablemente.

Hasta un 87% menos de emisiones y un coste cercano a ocho euros

El equipo también ha estudiado si esta tecnología podría resultar competitiva a escala industrial. Tras analizar diferentes escenarios de producción, transporte y tratamiento de materiales, los científicos calcularon unas emisiones de 1,45 kilos de CO2 equivalente por kilogramo de hidrógeno.

La cifra representa una reducción aproximada del 87% frente a los 11 kilos asociados a la producción convencional mediante combustibles fósiles.

El coste estimado del proceso más favorable asciende a 9,2 dólares por kilogramo, aproximadamente 8,2 euros, comparable al de algunas tecnologías de producción de hidrógeno verde. Sin embargo, son resultados de un análisis del ciclo de vida y de costes, no cifras verificadas en una instalación industrial operativa.

Un sistema que ya ha permitido alimentar vehículos experimentales

La investigación también tiene aplicaciones interesantes para la movilidad. El MIT ha desarrollado un pequeño reactor, aproximadamente del tamaño de una botella de agua, capaz de generar suficiente hidrógeno para alimentar una bicicleta eléctrica durante varias horas.

Anteriormente, los investigadores habían demostrado que el procedimiento podía producir hidrógeno suficiente para impulsar un automóvil pequeño. Otra posibilidad sería utilizar estos sistemas en embarcaciones, aprovechando directamente el agua marina disponible durante la navegación.

El proceso también genera boehmita, un material con aplicaciones industriales cuya comercialización podría mejorar la rentabilidad. Aun así, quedan dificultades importantes: garantizar el suministro de aluminio reciclado, recuperar eficientemente los materiales empleados y construir instalaciones económicamente viables.

Por ahora, el estudio no demuestra que esta solución pueda sustituir a la producción convencional de hidrógeno. Sí plantea una alternativa que podría resultar especialmente interesante para el transporte marítimo y las aplicaciones donde almacenar grandes cantidades de hidrógeno es complicado.