Las etiquetas medioambientales de la DGT, el consumo y los costes de utilización se han convertido en factores decisivos a la hora de comprar un coche nuevo. Cada vez más conductores buscan alternativas electrificadas que les permitan moverse por ciudad sin restricciones, pero no todos quieren renunciar al motor de gasolina ni depender de un punto de recarga para sus desplazamientos.
Para responder a estas necesidades, Kia ofrece dos alternativas que representan maneras muy diferentes de entender la electrificación. La primera es el Kia Stonic, un SUV urbano de 4,16 metros que combina un motor de gasolina con tecnología microhíbrida de 48 V. Sus 115 CV, su distintivo ECO y la posibilidad de utilizarlo sin enchufarlo lo convierten en una opción para quienes quieren reducir el consumo sin modificar sus hábitos de conducción.
La segunda propuesta es el Kia EV3, un SUV 100% eléctrico con etiqueta CERO que lleva la electrificación un paso más allá. Con hasta 605 kilómetros de autonomía homologada y capacidad de carga rápida, está pensado para quienes buscan prescindir de la gasolina sin limitar sus desplazamientos a la ciudad. Dos modelos con planteamientos distintos, pero con un objetivo común: facilitar el cambio de coche adaptándose a las necesidades de cada conductor.

Stonic: electrificación sin cambiar los hábitos
El Stonic representa el escalón más sencillo para quien quiere beneficiarse de la electrificación, pero todavía no quiere depender de un punto de recarga. Su sistema 1.0 T-GDi MHEV de 48 V y 115 CV utiliza electrificación ligera para mejorar la eficiencia del motor de gasolina y permite obtener el distintivo ECO.
Kia sitúa el consumo homologado de esta versión entre 5,4 y 5,5 l/100 km, según configuración. Una cifra que, combinada con sus dimensiones compactas, ayuda a explicar por qué el Stonic está especialmente orientado al uso urbano y a quienes quieren disponer de un único coche válido también para escapadas o desplazamientos interurbanos.
Con 4,16 metros de longitud, mantiene unas dimensiones suficientemente contenidas para moverse y aparcar con facilidad, pero conserva la posición de conducción y versatilidad asociadas a un SUV.

El Stonic puede incorporar doble pantalla de 12,3 pulgadas, llave digital mediante smartphone, carga inalámbrica y diferentes asistentes a la conducción, llevando al segmento urbano elementos que hasta hace pocos años estaban reservados a vehículos superiores.
Hasta 605 km de autonomía para dar el salto
El Kia EV3 está pensado para el conductor que ya quiere pasar directamente a la movilidad eléctrica, pero que todavía considera la autonomía y los tiempos de recarga como factores decisivos para tomar esa decisión.
La gama española anuncia hasta 605 kilómetros de autonomía, una cifra que permite utilizarlo diariamente sin necesidad de cargar constantemente y afrontar también viajes de mayor distancia. Kia ofrece además versiones y configuraciones capaces de alcanzar cifras todavía superiores en determinados ciclos y condiciones de homologación.
Cuando llega el momento de recuperar energía, el EV3 puede realizar una carga rápida del 10 al 80% en aproximadamente 31 minutos. Esto permite plantear viajes largos con paradas relativamente breves y reduce una de las barreras que tradicionalmente más han preocupado a quienes se plantean comprar su primer eléctrico.

El salto al coche eléctrico también aporta ventajas adicionales en ciudad. El EV3 cuenta con distintivo CERO, conducción sin emisiones locales y una experiencia especialmente suave y silenciosa en desplazamientos urbanos. Tecnológicamente también se sitúa un escalón por encima. Su interior utiliza una configuración panorámica de pantallas y ofrece funciones como V2L, que permite utilizar la batería del propio vehículo para alimentar dispositivos eléctricos externos.
Etiqueta ECO o CERO: dos maneras de hacer la transición
La elección entre ambos modelos depende fundamentalmente de las circunstancias de cada conductor. Para alguien que vive en ciudad, quiere beneficiarse de la etiqueta ECO y busca mantener exactamente la misma rutina de repostaje que hasta ahora, el Stonic híbrido plantea una transición prácticamente transparente. No requiere instalación de cargador ni planificación adicional y mantiene la flexibilidad del motor de gasolina.
El EV3, en cambio, tiene sentido para quien dispone de acceso razonable a la recarga y quiere dar directamente el salto al coche eléctrico. Sus más de 600 kilómetros de autonomía máxima y su capacidad de carga rápida permiten que el cambio no quede restringido exclusivamente al uso urbano.

Precisamente ahí está la diferencia entre ambas propuestas. El Stonic facilita un primer paso hacia la electrificación; el EV3 permite completar la transición hacia una movilidad completamente eléctrica. En ambos casos, el objetivo es similar: ofrecer un coche suficientemente compacto y manejable para la rutina diaria sin limitar su utilización cuando termina la ciudad.