Ha recorrido 1.278 km gastando 7,51 kWh/100 km: Volkswagen ‘cierra bocas’ y presenta el coche eléctrico más eficiente del mundo

El Volkswagen Mission Efficiency ha batido tres récords con un consumo real de sólo 7,51 kWh/100 km. Utiliza una batería de 54,9 kWh y tecnología del nuevo ID. Polo.

Volkswagen da un golpe sobre la mesa con su nuevo eléctrico.
Volkswagen da un golpe sobre la mesa con su nuevo eléctrico.
14/09/2026 13:00
Actualizado a 14/09/2026 13:00
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Hace apenas unos días Volkswagen nos enseñaba las primeras imágenes de un misterioso prototipo con el que pretendía llevar la eficiencia de un coche eléctrico prácticamente hasta sus límites. Ahora conocemos el resultado del llamado 'Mission Efficiency' y las cifras explican perfectamente por qué la compañía recuperó para el proyecto el espíritu del mítico XL1. De hecho, el nuevo vehículo ha conseguido establecer tres récords de eficiencia.

Volkswagen lo define como el coche eléctrico próximo a producción más eficiente del mundo. Y lo interesante es que no estamos ante un laboratorio completamente desconectado de sus modelos de calle. El prototipo utiliza una batería de 54,9 kWh y un sistema de propulsión derivado del nuevo Volkswagen ID. Polo, combinados con una carrocería desarrollada específicamente para reducir al mínimo la resistencia aerodinámica.

vw
El Volkswagen Mission Efficiency es plenamente eléctrico y es el sustituto espiritual del XL1.

Sólo 7,51 kWh/100 km durante un viaje de 1.278 km

El primero de los tres récords está precisamente en su carrocería. Mission Efficiency ha conseguido un coeficiente aerodinámico de solamente 0,158 cx, una nueva referencia entre los automóviles homologados para circular por carretera. Como referencia, mejora incluso el extraordinario 0,189 conseguido hace más de una década por el ya mítico Volkswagen XL1.

El segundo récord llegó en una prueba realizada en condiciones ideales. Manteniendo una velocidad constante de 68 km/h, sin desniveles y con consumidores periféricos, como el aire acondicionado, el coche necesitó solamente 6,48 kWh/100 km. Esto es menos de la mitad de lo que consumen muchos de los eléctricos más eficientes actualmente disponibles en el mercado.

Pero posiblemente sea el tercer dato el más interesante porque abandona esas condiciones ideales. Volkswagen realizó una prueba de consumo oficialmente documentada durante 1.278,36 km, partiendo desde su centro de desarrollo en Wolfsburgo y pasando por ciudades como Poznań, en Polonia, y Olomouc, en República Checa, antes de llegar finalmente a Viena.

Mission Efficiency interior
Su interior llama la atención por la similitud con otros modelos de Volkswagen.

Mission Efficiency completó el recorrido con un consumo medio de solamente 7,51 kWh/100 km incluyendo las pérdidas producidas durante la recarga. Sin contabilizarlas, el vehículo gastó 6,89 kWh/100 km. La velocidad media fue de 67,72 km/h y llegó a alcanzar una máxima de 138 km/h.

Una batería de 54,9 kWh y una sola parada para cargar

Quizás el dato que mejor permite entender su eficiencia sea el tamaño de la batería. Volkswagen no ha necesitado instalar un enorme acumulador de 100 kWh para realizar el recorrido. El Mission Efficiency dispone de solamente 54,9 kWh netos y necesitó conectarse al cargador una única vez durante los más de 1.278 km de la prueba.

Todavía más llamativo es que llegó a Viena sin agotar la batería. Al terminar el recorrido, el ordenador indicaba otros 164 km de autonomía restante. Volkswagen demuestra así hasta qué punto reducir las pérdidas energéticas puede ser una alternativa a instalar baterías cada vez más grandes, pesadas y caras.

vw Mission Efficiency
El Mission Efficiency firma un recorrido de 1.278 km con un sólo 'repostaje'.

La conexión con el nuevo Volkswagen ID. Polo resulta especialmente importante. El Mission Efficiency utiliza un sistema de propulsión basado en el del utilitario eléctrico que Volkswagen acaba de llevar a producción en España. Evidentemente, el espectacular consumo del prototipo depende en gran medida de su aerodinámica extrema y no puede trasladarse directamente al ID. Polo, pero permite comprobar hasta dónde puede llegar una tecnología eléctrica concebida para vehículos de gran producción.

El heredero espiritual del Volkswagen XL1

La filosofía recuerda inevitablemente al Volkswagen XL1 que la compañía produjo entre 2014 y 2016 y del que todavía muchos propietarios hacen uso ocasionalmente. Aquel pequeño biplaza de solamente 795 kg combinaba un motor diésel TDI de dos cilindros y 48 CV con otro eléctrico de 27 CV y una batería de 5,5 kWh. Su carrocería de fibra de carbono alcanzaba un extraordinario Cd de 0,189.

El resultado fue uno de los automóviles de producción más eficientes jamás construidos. Homologaba apenas 0,9 l/100 km bajo el antiguo ciclo NEDC, podía recorrer alrededor de 50 km utilizando exclusivamente electricidad y superaba los 500 km de autonomía total pese a disponer de un depósito de combustible de apenas 10 litros.

Mission Efficiency maletero
El Volkswagen Mission Efficiency cuenta, además, con bastante practicidad en el maletero.

Mission Efficiency lleva ahora aquella misma obsesión a la era del coche eléctrico. Volkswagen no ha confirmado que este prototipo vaya a convertirse en un modelo de producción y continúa identificándolo como vehículo conceptual. Su importancia está más bien en las soluciones que puedan terminar llegando a futuros coches de la marca.