Fiat tiene en su catálogo varios modelos pensados para el uso en ciudad, pero entre ellos hay que está especialmente indicado para el público joven: el Fiat Topolino. El problema es que el pequeño biplaza eléctrico, que por su categoría debería ser el primer “coche” para muchos adolescentes, en realidad tiene unos conductores que de media son mucho mayores. Es algo que la marca italiana quiere cambiar.
Homologado como un cuadriciclo ligero de categoría L6, su clasificación permite que pueda circular legalmente por carretera en países como Italia y Francia desde los 14 años de edad, mientras que en España se puede hacer lo propio desde los 15. Podría considerarse como un coche escuela para que los jóvenes se fogueen, pero según la marca la edad media de sus compradores se sitúa actualmente en torno a los 45 años. Para revertir esta situación puede que entre en juego hasta Abarth.

El Abarth Topolino estaría en camino
La compañía ha lanzado recientemente una nueva versión denominada Topolino Sport. Esta variante incorpora nuevos colores exteriores decorados con franjas inspiradas en la competición, un habitáculo completamente negro y un altavoz Bluetooth extraíble bautizado como Monsterlino, elementos destinados a ofrecer una imagen más desenfadada y atractiva para un público juvenil.
Pero, por si no es suficiente, la estrategia de Fiat no termina ahí: la marca estudia ampliar la gama del Topolino con nuevas variantes y no descarta una versión firmada por Abarth, la división deportiva del grupo. El consejero delegado de Fiat, Olivier François, ha descrito esta posibilidad como “un sueño” y ha añadido que “estamos trabajando en ello y puede llegar. Sería un éxito absoluto”.
A pesar de ello, una hipotética versión Abarth del Topolino tendría importantes limitaciones técnicas. La normativa que regula los cuadriciclos ligeros de categoría L6 establece restricciones tanto en la potencia como en la velocidad máxima, que se quedan respectivamente en 6 kW y 45 km/h, por lo que no hay margen para mejorar en este aspecto. La única vía posible para diferenciarse es mediante elementos de diseño.
En este sentido, el responsable de Fiat para Europa, Gaetano Thorel, ha explicado a Autocar que la intención de la marca va más allá de crear una versión llamativa: “Queremos transmitir una sensación Abarth en el Topolino, porque seguimos intentando impulsar sus ventas entre los jóvenes. Es increíble: el Topolino es el cuadriciclo más exitoso de Italia y, si somos sinceros, todavía no conseguimos conquistar el corazón de los jóvenes de 16 y 17 años. Quiero ganarme su corazón, por eso ahora tenemos el Topolino Sport. Un Topolino Abarth podría ser otra solución”.
Un sector demográfico que se les escapa
Thorel también explicó cuáles son, en su opinión, las razones por las que el vehículo aún no ha logrado convertirse en el favorito de los conductores más jóvenes aunque estos sean su público preferente. Comentó que en ciudades como Roma existe una fuerte cultura de los microcoches, pero muchos padres siguen prefiriendo otras alternativas para sus hijos adolescentes: “Roma es la ciudad de los microcoches, pero los padres compran a los jóvenes de 14 años el pequeño Ligier, porque cuatro ruedas son mejores que dos y eso les hace sentirse seguros”.
Además del factor de la seguridad, el directivo considera que también influye una cuestión de imagen: “Es una cuestión de estatus: el Ligier parece más deportivo gracias al motor de gasolina de 50 centímetros cúbicos, al sonido y todo lo demás, mientras que el Topolino transmite una imagen más tranquila”.

