El gigante de las baterías elimina las barreras de fabricación del sodio: hasta 600 km de autonomía con una sola carga

La mayor empresa de baterías del mundo apunta en una nueva dirección. Las baterías de sodio podrían ser la respuesta que tanto espera la industria para bajar los precios de los coches.

CATL espera iniciar la producción masiva de baterías de sodio este mismo año.
CATL espera iniciar la producción masiva de baterías de sodio este mismo año.
02/06/2026 12:30
Actualizado a 02/06/2026 12:30

El panorama global de los vehículos eléctricos está a punto de experimentar una profunda transformación estructural. CATL, la compañía más dominante del suministro global de celdas de energía, ha anunciado que iniciará la producción masiva de sus nuevas tecnologías de sodio. El anuncio oficial se ha producido durante la celebración del foro sectorial de ingeniería industrial, donde los portavoces de la firma confirmaron que los problemas complejos que limitaban el escalado en las cadenas de montaje han quedado totalmente superados.

Esta decisión llega avalada por un despliegue comercial previo de gran envergadura. Recientemente, la multinacional consiguió adjudicarse un histórico contrato de suministro global de 60 GWh, consolidando de un plumazo el mayor pedido individual de baterías de sodio registrado hasta la fecha en toda la industria automotriz. Con este volumen garantizado, la producción en paralelo junto a las líneas tradicionales servirá para asegurar un volumen de componentes estable y con menores riesgos de fabricación. CATL no es la única en apostar por las baterías de sodio.

Una alternativa química sin dependencia de materias primas críticas

Sodio CATL
El uso del sodio reduce la dependencia del uso de compuestos más complejos como el litio.

Desde una perspectiva puramente mecánica y de composición interna, la gran ventaja competitiva de las bautizadas como “baterías de sal” radica en el uso de precursores químicos de muy alta disponibilidad y distribución global. Al utilizar el sodio como vector electroquímico principal, las líneas de montaje pueden desvincularse por completo de las volátiles y tensas cadenas de suministro asociadas a los yacimientos de litio, un factor estratégico que reduce drásticamente el coste de entrada de los materiales base para los paquetes automotrices.

Aunque las primeras fases de comercialización de estas celdas se dirigirán específicamente hacia los sistemas fijos de almacenamiento energético y turismos eléctricos de enfoque estrictamente urbano o de bajo coste, el departamento técnico ya trabaja en arquitecturas de celdas de alta densidad. El objetivo final fijado en la hoja de ruta de la compañía es conseguir que las plataformas de sodio alcancen una autonomía máxima por carga de 600 kilómetros, una cota técnica que las posicionará como rivales directos de las actuales configuraciones básicas de litio-ferrofosfato (LFP).

El horizonte tecnológico se desplaza hacia el litio-aire

Batería CATL
CATL ha sido la primera en dar un paso fundamental para la industria.

Más allá del despliegue inminente de los bloques de sodio, la dirección de ingeniería avanzada está derivando sus recursos de investigación a largo plazo hacia los sistemas de litio-aire. Esta sofisticada arquitectura de celdas utiliza litio metálico para configurar el electrodo negativo, mientras que el reactivo positivo se obtiene directamente del oxígeno presente en la atmósfera.

Al tratarse de una estructura de celda abierta, el acumulador aspira el oxígeno exterior directamente del entorno durante los ciclos de descarga en lugar de verse obligado a albergar un compuesto químico pesado y sellado dentro de la matriz interna del cátodo. Esta ganancia de diseño elimina un peso muerto descomunal dentro del paquete de baterías final, permitiendo alcanzar unas densidades energéticas teóricas que superan con creces los rendimientos proyectados para los sistemas tradicionales de electrolito líquido o las futuras celdas de estado sólido.

El poderío comercial de CATL en el mercado automotriz

La introducción del sodio no frenará el ritmo de producción de las tecnologías ya asentadas en las fábricas de la marca. Durante las últimas jornadas de matriculaciones y registros, la empresa instaló un volumen neto de 29,06 GWh en vehículos eléctricos únicamente en el mercado de China, lo que supuso hacerse con una cuota del 46,6 por ciento de todo el sector nacional de componentes de potencia. En cuanto a las baterías LFP, dominadas por BYD, CATL ha instalado 19,53 GWh suministrados en el último mes, y 9,53 GWh de baterías basadas en el níquel, manganeso y cobalto (NCM). En definitiva, prácticamente la mitad de los vehículos eléctricos nacionales equipan sus celdas.