De residuo a solución energética: Rivian reutiliza baterías de sus coches eléctricos para alimentar su fábrica

Una vez terminan su vida útil en los automóviles, vuelven a emplearse como almacenamiento energético estacionario.

Rivian
La fábrica de Rivian en Normal, Illinois.
18/04/2026 13:00
Actualizado a 18/04/2026 13:00

La vida de las baterías una vez dejan de ser óptimas para ser usadas en los coches eléctricos es algo que preocupa en la industria. Su reciclaje es todavía caro y complejo, así que la solución suele ser convertirlas en “baterías de segunda vida”, que tienen un uso estacionario y para el que todavía son más que capaces. Rivian se ha asociado con la compañía de materiales críticos y tecnología energética Redwood Materials para llevar esta práctica al siguiente nivel.

Van a implementar un sistema de almacenamiento energético basado en baterías reutilizadas en la planta de fabricación de Rivian en Normal, Illinois, pero no en unas cualquiera, si no en las que han usado sus propios vehículos.

Rivian R2
Con el Rivian R2 la producción aumentará.

Todo queda en casa

El sistema se construirá utilizando más de 100 paquetes de baterías de segunda vida procedentes de vehículos Rivian. En su fase inicial, tendrá una capacidad de 10 megavatios-hora (MWh) de energía gestionable, lo que permitirá reducir tanto los costes energéticos como la carga sobre la red eléctrica durante los periodos de máxima demanda. La compañía asegura que este enfoque no solo optimiza el uso de recursos existentes, sino que también contribuye a mejorar la estabilidad y fiabilidad del sistema eléctrico.

Rivian suministrará los paquetes de baterías a Redwood Materials, que se encargará de integrarlos en un sistema energético propio, apoyado por su tecnología Redwood Pack Manager. Esta solución permitirá que la energía almacenada sea utilizada directamente en las instalaciones industriales de Rivian. Uno de sus puntos fuertes es que es un sistema altamente escalable, capaz de adaptarse a diferentes necesidades energéticas y de desplegarse con rapidez en entornos de alta demanda, como fábricas o centros de producción.

La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto en el que la demanda de electricidad continúa creciendo de forma acelerada. Se estima que, para 2030, Estados Unidos necesitará más de 600 gigavatios-hora (GWh) de capacidad de almacenamiento energético para satisfacer la demanda y estabilizar los picos de consumo.

En este sentido, el fundador y CEO de Rivian, RJ Scaringe, destacó el potencial estratégico de los vehículos eléctricos como recurso energético distribuido: “Los vehículos eléctricos representan un recurso energético masivo, distribuido y altamente competitivo. A medida que aumentan las necesidades energéticas, nuestra red eléctrica debe ser flexible, segura y asequible. Nuestra alianza con Redwood nos permite aprovechar las baterías de nuestros vehículos más allá de su vida útil y contribuir a la salud de la red eléctrica y a la competitividad estadounidense”.

Un recurso con mucho potencial

Las baterías de vehículos eléctricos suelen ser uno de los componentes más duraderos del automóvil, diseñadas para recorrer cientos de miles de kilómetros. Incluso cuando el vehículo deja de utilizarse y estas baterías hayan sufrido cierto grado de degradación, pueden mantener un alto nivel de rendimiento, lo que las convierte en candidatas ideales para aplicaciones de almacenamiento estacionario. La experiencia de Redwood le permite aprovechar un volumen creciente de baterías disponibles en el mercado nacional de manera que, al reutilizarlas antes de su reciclaje, se prolonga su vida útil, se reduce la dependencia y no son necesarias inversiones costosas en infraestructura eléctrica.

Rivian pone un ejemplo sencillo de su potencial: durante episodios de alta demanda como olas de calor, el sistema permitirá utilizar instantáneamente la energía almacenada para aliviar la presión sobre la red, evitando la compra de electricidad más cara y reduciendo la necesidad de generar energía adicional.

El fundador y CEO de Redwood Materials, JB Straubel, explica el contexto actual: “La demanda de electricidad está creciendo a un ritmo mayor que la capacidad de expansión de la red, lo que supone una limitación para el crecimiento industrial. Al mismo tiempo, la enorme cantidad de baterías nacionales ya presentes en el mercado estadounidense representa un recurso energético estratégico”

“Nuestra colaboración con Rivian demuestra cómo las baterías de los vehículos eléctricos pueden convertirse en recursos energéticos gestionables, lo que permite incorporar nueva capacidad rápidamente, respaldar la fabricación crítica y reducir la presión sobre la red sin tener que esperar años para la construcción de nueva infraestructura. Este es un modelo escalable para añadir capacidad energética significativa a corto plazo”, concluye.