La movilidad profesional vive una profunda transformación donde la electrificación, la conectividad y la automatización redefinen el transporte de mercancías. En este escenario de transición, Stellantis ha desvelado su estrategia para consolidarse en el sector industrial. A través de su división Stellantis Pro One, el consorcio contempla el lanzamiento de 11 nuevos modelos comerciales hasta 2030. A esto se le añade el próximo anuncio de su primer vehículo de reparto autónomo.
Esta planificación, orientada a satisfacer las necesidades de flotas y profesionales, busca aumentar las ventas globales un 30%. Para conseguirlo, la compañía no solo se apoyará en la renovación de sus gamas tradicionales, sino en soluciones que maximicen la eficiencia operativa.

Renovación industrial y nuevas tecnologías
El plan establece una hoja de ruta con cuatro fases de actualización. Entre las prioridades estratégicas destaca la renovación de la gama de furgonetas pequeñas, pensada sobre todo para mercados emergentes como Sudamérica. Además, se ejecutará una actualización estructural de la furgoneta compacta, segmento donde el grupo mantiene una posición de liderazgo en el mercado gracias a la producción unificada de marcas como Citroën, Peugeot, Opel, Fiat y Toyota.
La evolución de estos vehículos comerciales se articulará en torno a dos nuevos sistemas de propulsión. Para optimizar el rendimiento y los costes de las variantes 100% eléctricas, Stellantis diversificará la composición química de sus baterías. Para los modelos de bajo coste y un uso principalmente urbano se usarán celdas de litio-ferrofosfato (LFP). Por otra parte, llas opciones de mayor autonomía emplearán químicas de níquel, manganeso y cobalto (NMC), garantizando una mayor densidad energética para trayectos interurbanos. Además, el segmento de los pickups de tamaño medio se presenta como una prioridad comercial para expandir la cobertura del mercado global.
El futuro del reparto de última milla: vehículos autónomos
La innovación más disruptiva de este plan estratégico de Stellantis se materializa en el desarrollo de su primer vehículo comercial autónomo. Bajo el nombre de Box on Wheels, este prototipo concebido para el reparto de última milla prescinde de configuraciones habitacionales tradicionales para maximizar la capacidad de carga y la automatización de los procesos de entrega en ciudades congestionadas.

La presentación oficial de este modelo será el 14 de septiembre durante el salón IAA Transportation de Hannover, en Alemania. Este vehículo inteligente operará bajo la premisa de optimizar la distribución logística digitalizada, integrando sistemas avanzados de asistencia a la conducción y conectividad de última generación. La propuesta busca adelantarse a las regulaciones y restricciones de tráfico en núcleos urbanos, ofreciendo una alternativa autónoma y cero emisiones que responda a los picos de demanda del comercio electrónico.
Conectividad y servicios predictivos para la gestión de flotas
La ofensiva de Stellantis Pro One no se limita al hardware de los vehículos. También introduce un ecosistema digital estructurado en pilares tecnológicos esenciales como los datos y la conectividad avanzada. Las nuevas plataformas comerciales contarán con actualizaciones inalámbricas y sistemas de interacción respaldados por IA para mejorar la comunicación entre el entorno de trabajo y el vehículo.
El objetivo prioritario es alcanzar el 100% de continuidad operativa. Mediante el análisis de datos en tiempo real, el software monitorizará el estado de todos los componentes para anticipar posibles incidencias antes de que causen una avería. Esta gestión predictiva coordinará las citas con la red de concesionarios y asegurará la disponibilidad de recambios, minimizando los tiempos de parada en los talleres y garantizando que las flotas profesionales permanezcan activas la mayor parte del tiempo posible.