Entre los factores que se consideran a la hora de evaluar la rapidez de la expansión de los coches eléctricos suele señalarse la presencia de baterías más capaces, la consecución de autonomías mayores o la presencia una red de recarga más extendida. Respecto al último punto, algo que no se tiene en cuenta es que de nada sirve que haya más puntos de carga, si no pueden utilizarlos el mayor número de coches posibles. Es decir, tiene mucho peso la interoperabilidad en la recarga.
Pero hay alguien que quiere poner el foco de atención en este factor, Green NCAP, que ha anunciado va a incorporar este aspecto en sus evaluaciones, en colaboración con la asociación CharIN, centrada en el desarrollo de estándares de carga.

Transparencia de cara al conductor
El movimiento se ha formalizado mediante la firma de un memorando de entendimiento entre ambas entidades, cuyo objetivo principal es reforzar la transparencia y la fiabilidad del ecosistema de recarga de vehículos eléctricos. La iniciativa busca integrar en las evaluaciones de los modelos de cero emisiones del organismo criterios relacionados con la compatibilidad entre coches y cargadores, algo que hasta ahora no se analizaba de forma sistemática.
Uno de los elementos clave de esta colaboración es la posible incorporación de los programas de “conformance testing” desarrollados por CharIN, un tipo de pruebas que verifica que tanto los vehículos como las infraestructuras de recarga cumplen con los estándares técnicos establecidos, garantizando que funcionen correctamente entre sí. En la práctica, esto significa evaluar si un coche puede conectarse sin problemas a diferentes cargadores, iniciar la sesión de carga sin fallos y mantener un rendimiento estable durante el proceso. Es decir, ponerle fáciles las cosas a los usuarios que opten por comprar ese modelo.
El Dr. Aleksandar Damyanov, Director Técnico de Green NCAP, ha explicado que “la transición a la movilidad eléctrica debe basarse en la transparencia, la fiabilidad y la interoperabilidad. Esta colaboración respalda nuestra misión de capacitar a conductores y flotas para que tomen decisiones de movilidad sostenibles y bien informadas, basadas en evaluaciones verificadas e independientes”.
Un ecosistema que todavía es complejo
La interoperabilidad es un concepto fundamental para que se produzca la adopción masiva del vehículo eléctrico y se convierta a gran escala en el relevo de los coches de combustión. A diferencia de estos, en los que el repostaje es un proceso estandarizado, en la movilidad eléctrica todavía existen diferencias entre redes de carga, protocolos de comunicación y sistemas de autenticación.
Esto es algo que puede generar incertidumbre y preocupación en los usuarios, especialmente en viajes largos o en entornos donde no conocen la infraestructura disponible, ya que pueden ir a una estación de carga y que su coche no sea compatible con esta. Si sucede con la batería muy al límite, con lo restringida que es la red actualmente, quizá no tenga energía suficiente para llegar hasta la siguiente.
Michael Keller, Director de Tecnología de CharIN, comenta: “La interoperabilidad es un requisito fundamental para una experiencia de carga de vehículos eléctricos fiable y fácil de usar. Mediante esta colaboración con Green NCAP, damos un paso importante hacia una mayor transparencia en cuanto a la compatibilidad y el rendimiento de la carga. Al integrar los programas de pruebas de conformidad de CharIN en evaluaciones independientes, podemos contribuir a garantizar que los vehículos y la infraestructura de carga funcionen a la perfección y apoyen el continuo crecimiento de la movilidad eléctrica”.
Uno de los objetivos declarados de la colaboración entre ambas entidades es ofrecer datos independientes sobre la compatibilidad y el rendimiento de la recarga, lo que permitirá a los consumidores tomar decisiones más informadas. El organismo apunta que, hasta ahora, esta información suele estar fragmentada o depender de los propios fabricantes, lo que dificulta la comparación entre modelos y que el comprador se haga una idea del panorama global de la situación.

