El nuevo Volkswagen ID. Polo es un coche muy importante para la marca alemana: es su primer eléctrico con nombre y será el más barato de su gama, así que hay altas expectativas en lo que a ventas se refiere. El fabricante está desvelando poco a poco su información y ahora le ha llegado el turno al interior, que trae de vuelta los botones físicos y, si se quiere, incluso puede tener un toque retro.
Kai Grünitz, responsable de Desarrollo Técnico del Consejo de Administración de la Marca Volkswagen, ha declarado: “Nuestra nueva arquitectura interior, a partir del nuevo ID. Polo, eleva la experiencia del cliente a un nuevo nivel: con líneas limpias, materiales de alta calidad y un entorno operativo intuitivo con botones físicos y pantallas de nueva estructura”.

Digital y retro
La vista del salpicadero sigue la moda, con un entorno muy despejado en el que, aunque han vuelto, los controles físicos tienen la presencia justa y le dan el protagonismo a las dos pantallas. Por un lado está el cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y, por otro, la pantalla táctil central de 13 pulgadas.
Bajo esta, que tiene gráficos de alta resolución, se encuentran los controles analógicos con botones independientes para las funciones de climatización y las luces de emergencia. El control del volumen es un mando giratorio situado entre la bandeja de carga para smartphones y los portavasos y el ID.Light experimenta cambios, ya que ahora conforma una franja luminosa que además de en el salpicadero, se extiende también por las puertas.
Un detalle llamativo es que, con solo pulsar un botón en el volante o a través del sistema de infoentretenimiento, las pantallas digitales del habitáculo se transforman con efecto retro, representando el diseño que tenía el Golf de primera generación de los años 80.
“Además, a partir del ID. Polo, nuestra próxima generación de software ofrecerá un confort y unas funciones notablemente superiores a nuestros clientes. Esto incluye, por ejemplo, la tercera generación del Travel Assist, que pronto reconocerá semáforos en rojo y señales de stop, además de una conducción cómoda con un solo pedal”, añade Grünitz.
Pure Positive
El ID. Polo no solo supone la tan espera vuelta de los controles físicos, también implica el estreno de un nuevo lenguaje de diseño que la marca ha denominado como Pure Positive. Con éste, Volkswagen quiere recalcar que, desde hace años, ha integrado altos estándares de calidad y confort en los segmentos de vehículos pequeños y compactos. Es algo que se refuerza con detalles como las superficies del salpicadero y los paneles de las puertas revestidas en tela y con los materiales blandos de tacto agradable, entre otros.

Se mantienen los patrones de uso ya conocidos en modelos previos de la marca, pero se suman pantallas con información clara y estructuras de menú ordenadas, el volante multifunción tiene los mandos definidos de una manera más clara y, sobre todo, hay un mayor número de botones físicos para tener acceso directo a las funciones principales.
Andreas Mindt, diseñador jefe de Volkswagen, expone: “El nuevo ID. Polo es un compañero asequible para el día a día. Igual que el Polo de siempre, pero ahora eléctrico. Hemos creado un interior que se siente como un amigo desde el primer contacto. Los botones físicos claros brindan estabilidad y confianza, los materiales cálidos lo hacen atractivo y detalles encantadores, como las nuevas vistas retro de los instrumentos, muestran el típico guiño de Volkswagen. Todo esto convierte al ID. Polo en un coche compacto con un gran corazón: «Puro Positivo» en su forma más pura”.
