La Unión Europea quiere reducir su dependencia de las materias primas que necesita para fabricar vehículos eléctricos, desarrollar sus redes eléctricas y ampliar las energías renovables. Y uno de los proyectos que acaba de seleccionar para conseguirlo se encuentra en España, concretamente en Galicia.
La Comisión Europea ha anunciado este 9 de octubre la incorporación de 46 nuevos proyectos estratégicos de materias primas en territorio comunitario. Entre ellos figura Cobre San Rafael, una iniciativa para recuperar la extracción de cobre en los municipios de Touro y O Pino, en la provincia de A Coruña.
El reconocimiento europeo llega cuando el proyecto todavía está pendiente de completar su tramitación administrativa. Por tanto, la decisión de Bruselas no supone que la mina haya recibido autorización para comenzar a producir.
Una mina gallega que prevé producir hasta 35.000 toneladas de cobre al año
La iniciativa está promovida por Cobre San Rafael, sociedad en la que participan Explotaciones Gallegas y Atalaya Mining. Su objetivo es recuperar la actividad extractiva en una zona donde ya se explotó cobre durante las décadas de 1970 y 1980.
Según la documentación publicada por la empresa promotora, el proyecto contempla una producción de entre 30.000 y 35.000 toneladas anuales de cobre, con una explotación prevista de al menos 13 años, de acuerdo con las reservas consideradas en sus estudios.
La compañía también plantea una inversión superior a 200 millones de euros y la creación de unos 400 puestos de trabajo directos. Son estimaciones empresariales asociadas al desarrollo del proyecto, no resultados de una instalación actualmente operativa.
El proyecto contempla la extracción y el tratamiento del mineral para obtener concentrado de cobre. La promotora estima que podría exportar aproximadamente 100.000 toneladas anuales de concentrado, una cifra que no debe confundirse con las toneladas de cobre contenidas en ese material.
Por qué Bruselas considera estratégico el cobre
La selección de Cobre San Rafael forma parte de la aplicación del Reglamento Europeo de Materias Primas Fundamentales, con el que la Unión Europea pretende aumentar su capacidad de extracción, transformación y reciclaje de materiales necesarios para diferentes industrias.
El cobre figura entre las materias primas estratégicas contempladas por la normativa. La propia Comisión Europea identifica su utilización en vehículos eléctricos, redes eléctricas, energías renovables y equipos electrónicos.
En su documentación sobre este material, Bruselas señala que la demanda europea de cobre podría aumentar más de un 50% hasta 2050, impulsada, entre otros factores, por la electrificación del transporte y el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas.
La selección de proyectos estratégicos busca reforzar el suministro europeo de estos materiales y reducir la dependencia de terceros países.
El reconocimiento europeo no sustituye los permisos ambientales
El proyecto de Touro y O Pino ya había recibido en junio de 2024 la consideración de Proyecto Industrial Estratégico por parte de la Xunta de Galicia. Posteriormente, en noviembre de ese mismo año, el Diario Oficial de Galicia publicó el trámite de información pública de la actualización del proyecto de explotación, su plan de restauración y la documentación ambiental correspondiente.
La nueva selección de la Comisión Europea es un reconocimiento diferente, dentro del marco comunitario de materias primas fundamentales. Esta figura puede facilitar el acceso a mecanismos de apoyo, financiación y procedimientos administrativos previstos por la normativa europea.
Pero la tramitación ambiental continúa siendo necesaria. De hecho, el 7 de octubre, dos días antes del anuncio europeo, la Xunta reiteró que la explotación únicamente será autorizada si acredita su viabilidad técnica y ambiental, una vez concluidos los informes preceptivos.
La reapertura también ha generado oposición de colectivos vecinales y ambientales, que han expresado preocupación por sus posibles efectos sobre los recursos hídricos y el entorno de la cuenca del Ulla y la ría de Arousa.
Por su parte, Cobre San Rafael sostiene que su nueva propuesta incorpora medidas de tratamiento de aguas, restauración y prevención ambiental. La suficiencia de estas medidas deberá determinarse mediante los procedimientos administrativos correspondientes.
España suma un nuevo proyecto a la estrategia europea de materias primas
La iniciativa gallega es uno de los dos proyectos españoles incluidos en la selección anunciada este 9 de octubre. El otro corresponde a una instalación de procesamiento de wolframio en Puertollano, Ciudad Real.
Con esta nueva convocatoria, la Comisión Europea pretende avanzar hacia los objetivos establecidos para 2030: que la capacidad comunitaria alcance al menos el 10% del consumo anual de materias primas estratégicas en extracción, el 40% en transformación y el 25% en reciclaje.
Para la industria del automóvil eléctrico, la disponibilidad de materias primas es una parte de una cadena de suministro mucho más amplia que también incluye el procesamiento de minerales, la fabricación de componentes y el reciclaje.
En el caso de Touro y O Pino, el siguiente paso decisivo no será otro anuncio de inversión, sino la resolución de los permisos pendientes y la confirmación de que el proyecto puede desarrollarse en las condiciones exigidas por la normativa.