Hay proyectos energéticos que se entienden mejor cuando bajan al suelo. En el Hospital Comarcal de Inca, ese suelo es un aparcamiento exterior con 190 plazas que ahora también produce electricidad. Sobre ellas, el Instituto Balear de la Energía ha levantado pérgolas fotovoltaicas de hormigón que convierten una zona cotidiana de paso en una pequeña planta solar urbana.
La intervención no solo da sombra a los coches. También instala una lógica cada vez más visible en la transición energética. La instalación generará alrededor de 975.000 kWh anuales, una cifra que sitúa al hospital ante una fuente local de energía limpia en un espacio ya ocupado, sin consumir nuevo suelo.
El aparcamiento del hospital produce energía mientras protege 190 plazas
Sobre la cubierta del estacionamiento se han colocado 1.044 placas solares con una potencia de 647,28 kWp y 600 kWn. La fórmula tiene un valor práctico que va más allá de la foto institucional. Allí donde antes solo había coches aparcados, ahora hay generación eléctrica en el mismo punto donde también empieza a crecer la movilidad eléctrica.
Este jueves han visitado las instalaciones Alejandro Sáenz de San Pedro, conseller de Empresa, Autónomos y Energía, y Manuela García, consellera de Salud. Junto a ellos han estado Javier Ureña, director general del Servicio de Salud, Marta Pons, directora gerente del IBE, Xisco Ferrer, gerente del Hospital de Inca, y Virgilio Moreno, alcalde de Inca.
La relación entre hospital, energía y aparcamiento no resulta menor. Un centro sanitario concentra desplazamientos diarios de trabajadores, pacientes y familiares, y eso convierte cada plaza cubierta y cada kWh generado en una pieza útil para rebajar consumo fósil y emisiones en un entorno de uso constante.
La electricidad solar también alimentará la recarga de coches
Junto a las placas, el proyecto incorpora cinco puntos de recarga dobles para vehículos eléctricos. Eso permite atender a diez coches a la vez y enlaza la producción renovable con un servicio muy concreto para quien llega en eléctrico y necesita recuperar batería mientras trabaja, acompaña a un familiar o acude a una consulta.
Además, los cargadores se integrarán en la red pública MELIB gestionada por el IBE. Ese detalle importa porque un punto de recarga aislado tiene menos valor que una red reconocible, accesible y coordinada, sobre todo en una isla donde cada nueva infraestructura ayuda a reducir la dependencia del combustible importado.
También hay margen para crecer. La instalación ya ha quedado preparada para sumar otros cinco puntos de recarga dobles, lo que elevaría la capacidad total si la demanda acompaña. La pregunta de fondo es conocida para cualquier conductor que compara costes energéticos. Si el coche pasa varias horas aparcado, ¿qué sentido tiene no aprovechar ese tiempo para cargarlo allí mismo?
La inversión evita 500 toneladas de CO2 al año en un espacio ya urbanizado
El proyecto ha requerido una inversión de 1.108.335,74 euros y la financiación procede de fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. En este tipo de actuaciones, el origen del dinero también cuenta, porque vincula la modernización de infraestructuras públicas con objetivos de ahorro energético y reducción de emisiones.
En términos ambientales, la instalación evitará la emisión de aproximadamente 500 toneladas de dióxido de carbono cada año. El equivalente ofrecido para entender la magnitud resulta más visual. Hablamos de una capacidad de absorción similar a la de unos 50.000 árboles.
Ahí aparece una de las ideas más útiles de este proyecto. No hace falta buscar grandes extensiones alejadas de la ciudad para sumar renovables. Un aparcamiento hospitalario ya asfaltado puede generar electricidad, ofrecer sombra y abrir espacio a la recarga eléctrica al mismo tiempo.
Frente a debates más abstractos sobre energía limpia, Inca deja un dato muy concreto. Las 1.044 placas solares instaladas sobre 190 plazas permitirán producir alrededor de 975.000 kWh al año y recortar unas 500 toneladas de CO2, todo en el mismo lugar donde cada día aparcan trabajadores, pacientes y acompañantes.