La Honda Super Cub no es una moto cualquiera. Con más de 100 millones de unidades producidas desde su lanzamiento en 1958, es el vehículo motorizado más vendido de la historia. Motorizó el Japón de posguerra, se convirtió en pilar del transporte en el Sudeste Asiático y dejó huella en Estados Unidos con su diseño accesible y su icónico eslogan: “You meet the nicest people on a Honda”.
Por eso sorprende que, en plena era eléctrica, aún no exista una versión eléctrica global y fiel al espíritu original.
Honda sí avanza en electrificación

No es que Honda haya permanecido inmóvil. En los últimos años ha acelerado su estrategia eléctrica en el segmento de dos ruedas, especialmente en mercados asiáticos y europeos. Modelos como la Honda EM1 e: o la Honda CUV e: utilizan baterías intercambiables Mobile Power Pack y están orientados a desplazamientos urbanos equivalentes a motos de combustión de 50 y 125 centímetros cúbicos, respectivamente.
Sobre el papel, ese es precisamente el terreno natural de una Honda Super Cub eléctrica.
El intento que no convenció
Honda lanzó en algunos mercados asiáticos la Honda Cub e:, un modelo con estética inspirada en la Honda Cub clásica. Sin embargo, sus prestaciones la sitúan más cerca de una bicicleta eléctrica rápida que de una moto urbana como tal. Potencia limitada, velocidad máxima modesta y especificaciones adaptadas a normativas de baja velocidad han dejado a muchos entusiastas con la sensación de que no es la “verdadera” Honda Super Cub eléctrica que esperan.
El recuerdo del prototipo Honda EV-Cub presentado hace más de una década sigue alimentando esa expectativa.
Estrategia global frente a nostalgia

Desde el punto de vista empresarial, la decisión tiene lógica. El grueso del mercado mundial de dos ruedas ligeras está en el Sudeste Asiático, donde el volumen es enorme y el precio es clave. Allí, probar plataformas eléctricas escalables y sistemas de intercambio de baterías resulta más estratégico que lanzar un modelo nostálgico en Europa o Estados Unidos.
Honda ha anunciado que planea introducir decenas de modelos de motos eléctricas antes de 2030 y continúa expandiendo su infraestructura de baterías intercambiables. La prioridad parece ser consolidar una base tecnológica sólida antes de electrificar nombres icónicos.
¿Cuándo llegará la Super Cub eléctrica “real”?
La demanda existe. Una Honda Super Cub eléctrica capaz de alcanzar 80 km/h, con autonomía práctica para el día a día y el respaldo global de la red Honda, podría ocupar un espacio intermedio entre start-ups eléctricas de nicho y motos eléctricas de altas prestaciones.
El desafío es equilibrar tradición, peso, coste y autonomía sin traicionar la esencia ligera y accesible que hizo famosa a la Cub. Por ahora, la Honda Super Cub eléctrica sigue siendo más un deseo que una realidad comercial. Pero con 100 millones de razones acumuladas en su historia, parece difícil que Honda ignore para siempre uno de los nombres más emblemáticos de la movilidad mundial.