Tesla ha fabricado coches eléctricos, camiones, baterías estacionarias e incluso ha prometido deportivos capaces de hacer cifras imposibles. Pero nunca ha lanzado una lancha eléctrica. Eso no ha impedido que el canal de YouTube Prop Department haya construido una por su cuenta, partiendo prácticamente desde cero.
El resultado es una mini jet boat eléctrica hecha a medida, con componentes inspirados en el mundo Tesla y una filosofía muy diferente a la de las embarcaciones eléctricas comerciales. No busca ser un producto de lujo silencioso para navegar tranquilamente, sino una lancha pequeña, potente y radicalmente divertida.
Según la información, el proyecto ha necesitado tres años de trabajo y varias evoluciones hasta llegar a un punto en el que ya está lista para salir al agua con garantías.

De un motor de Tesla Model 3 a uno de Tesla Model S
La primera versión utilizaba un motor de Tesla Model 3 con unos 280 CV, una cifra ya más que suficiente para una embarcación de tamaño reducido. Pero el equipo decidió ir más allá y sustituirlo por un motor de Tesla Model S preparado específicamente para superar los 350 CV.
La potencia se envía a un sistema de propulsión por chorro de agua, una solución muy habitual en embarcaciones rápidas de pequeño tamaño porque elimina la hélice exterior y permite una respuesta muy directa. En una lancha tan compacta, esa cifra de potencia promete una experiencia bastante extrema.
El proyecto no se ha limitado a montar piezas de Tesla en una embarcación. El casco se ha fabricado a mano, igual que los alojamientos de las baterías. También se han desarrollado soluciones específicas para integrar motor, inversor, controlador y sistema de refrigeración.

Baterías refrigeradas y electrónica a medida
Uno de los puntos más delicados ha estado en la batería. Dos de los cuatro módulos originales tuvieron que sustituirse por unidades nuevas, ya que algunas celdas defectuosas provocaban cortes de potencia cuando se exigía demasiado al sistema.
Para controlar el conjunto, el equipo instaló un BMS aftermarket y mantuvo refrigeración líquida en cada módulo, siguiendo la lógica de los paquetes de baterías de Tesla. También se creó un eje específico conectado directamente a la salida del motor, eliminando la transmisión original y permitiendo aumentar el régimen final de giro.
La electrónica también ha sido modificada. Un controlador aftermarket para el inversor permite manejar la unidad motriz sin depender de las limitaciones de seguridad originales de Tesla. Es decir, una solución menos convencional, pero más flexible para un proyecto artesanal de alto rendimiento.
No tiene carga rápida, pero sí mucha personalidad
La lancha cuenta con un puerto de carga J1772, por lo que no dispone de carga rápida. Tampoco pretende ser una embarcación eléctrica pensada para largas jornadas de navegación. Su atractivo está en otro sitio: demostrar hasta dónde puede llegar un proyecto casero cuando se combinan conocimientos técnicos, piezas de automoción eléctrica y mucha paciencia.
Este tipo de creaciones también muestra un hueco interesante en el mercado. Las embarcaciones eléctricas existen, pero no abundan las opciones pequeñas, potentes y relativamente radicales. Y menos aún con una filosofía tan cercana al mundo de los proyectos personalizados.
Tesla no ha fabricado una lancha eléctrica. Pero alguien ha decidido imaginar cómo podría ser una versión salvaje, artesanal y con el motor de un Tesla Model S. Y, por lo visto, el resultado no solo funciona: también parece tremendamente divertido.