No cuesta ni 1.000 euros y es una bicicleta eléctrica de montaña con doble suspensión que parece una moto: de vez en cuando nos encontramos con ofertas como la que tiene esta Evercross EK30, dejando un precio ridículo en una bicicleta que puede perfectamente ser la compañera ideal tanto para nuestros desplazamientos diarios por las ciudades como para salir a rodar tranquilamente por caminos en buen estado.
Son exactamente 949 euros lo que piden por ella, un gran precio teniendo en cuenta que el de tarifa es de 1.999 euros. Y por ese precio tendremos una bicicleta realmente especial.

Comodidad absoluta
Lo que llama la atención de esta EK30 es su configuración: tiene un cuadro que parece más bien sacado de una motocicleta, con un sillín (o asiento) del tipo corrido que aporta una gran comodidad de utilización. Ese aspecto tiene su parte negativa: no podemos ajustar su altura. Eso hace de la Evercross una bicicleta muy enfocada a la urbe, donde se prima la facilidad de utilización ante el rendimiento puro y duro de pedaleo.

El cuadro se ha rodeado de accesorios básicos pero aparentes, que dotan a la EK30 de un comportamiento offroad más cercano a una moto que a una bicicleta: anchas ruedas de 4 pulgadas, horquilla delantera de doble pletina o doble amortiguador trasero. En la parte ciclo destaca, negativamente, el uso de frenos de disco de accionamiento mecánico.

Un motor solvente
No podemos esperar cifras de infarto en una bicicleta como esta pero, siendo sinceros, no está nada mal lo que se ofrece por 949 euros: el motor se instala en el buje de la rueda trasera y ofrece 250 W nominales y un par motor de 59 Nm. Posee tres niveles de funcionamiento, seleccionables desde un cómodo mando ubicado en el manillar. Para poder poner en marcha hace falta una tarjeta NFC Keyless, lo que incrementa la seguridad ante los amigos de lo ajeno.

Esta bicicleta monta una batería (extraíble) de 720 Wh, lo que permite, en palabras de Evercross, llegar a los 100 km de autonomía. En el manillar (de doble barra, como en las motos) se instala un display TFT con información suficiente: velocímetro, odómetro, nivel de batería y modo de aistencia del motor. Más información en: Evercross EK30
Se necesita algo más que buenos precios
El sector de la bicicleta urbana puede ser impulsado por las bicicletas eléctricas, eso lo hemos comentado en ocasiones. Pero se necesita algo más que buenos precios para que las urbanas se comiencen a ver con más frecuencia por nuestras ciudades. En el último informe de AMBE (que publicamos hace unos días), se mostraba un pequeño retroceso en ventas de este tipo de bicicletas. Algo falla.

Desde la propia AMBE piensan que parte de la culpa de este mal dato ha sido el retraso en la puesta en marcha de las ayudas a la compra de bicicletas eléctricas por parte del Gobierno que estaban previstas para 2025: mucho potencial comprador ha estado esperando hasta el último minuto. Esperemos que en 2026 las ventas se relancen.