Más allá de los coches eléctricos, ya un hecho constatado; la electrificación del transporte pesado por carretera sigue la misma dirección, con modelos tan capaces como el Mercedes eAcross -el camión eléctrico más premiado hasta la fecha- o el próximo Tesla Semi, que machaca al Mercedes por consumo y autonomía.
Pero no se trata sólo de datos teóricos, sino de nada menos que 134.265 euros de ahorro real en el caso que te vamos a contar ahora. Expertos del transporte no dudan en señalar cuánto tiempo se requiere para que un camión eléctrico sea más rentable que uno diésel. Y es que la industria del camión pesado, datos y calculadora en mano, no puede ocultar una verdad: el camión eléctrico enterrará a los diésel en los próximos años.

Calculadora en mano, el ahorro del camión eléctrico es imbatible frente al diésel
Como señalábamos, te vamos a contar un caso real: el estudio que ha realizado, conjuntamente, el Grupo PIT y el programa gubernamental canadiense sobre Camiones de Cero Emisiones. Recientemente publicado, este estudio ha mostrado el ahorro real de un camión eléctrico frente a uno diésel -de 134.265 euros al año- pero es que, además, lo ha hecho de forma continuada en el tiempo ya que, para lograr este dato, ha comparado el uso real de flotas de vehículos eléctricos con el de camiones diésel, durante más de un año y a lo largo de prácticamente 200.000 km -124.224 millas- en las carreteras del área de Montreal.
Además, este estudio demuestra aún más el ahorro real de uso en cuanto ha limitado la comparativa a dos modelos de camión 100% equivalentes: el Freightliner Cascadia diésel y su equivalente como camión eléctrico: el Freightliner eCascadia. Un modelo fabricado por el Grupo Daimler y que ya han adoptado, entre otras empresas, la mismísima Coca Cola.
En la tabla inferior pueden consultarse todos los datos del estudio, pero uno destaca sobre todos los demás: el TCO -Total Cost of Ownership- o coste total de propiedad, que no sólo tiene en cuenta el precio de compra, sino que incluye todos los gastos del vehículo durante su vida útil: combustible o electricidad, mantenimiento, reparaciones, neumáticos, seguro…
Así, en el caso del camión diésel encontramos que -siempre en Canadá y para un recorrido anual de 90.000 km; algo bajo para un camión- el coste de combustible alcanza los 45.931 dólares -39.170 euros- mientras que el coste de la electricidad resulta un tercio menor, de 14.447 dólares o 12.227 euros.
Comparativa de gastos en uso real y ahorro de un camión eléctrico frente a uno diésel

Existen gastos prácticamente iguales en el uso de un camión eléctrico y el en de uno diésel, como el mantenimiento por kilómetro o el mantenimiento anual. Pero el coste del combustible es donde se logra un mayor ahorro real, aunque seguido de un apartado como el del oste operacional, en el que el camión eléctrico logra asimismo un ahorro real del 50 %.
Todos estos factores determinan el ya citado TCO, que pasados seis años, supone que cada camión eléctrico de la flota logra, frente a una unidad diésel equivalente, un ahorro real de 134.265 euros. Ahí es nada.

Un estudio con ‘truco’, pero el camión eléctrico sigue ganando al diésel
Seguro que si has estudiado los datos de la tabla, te has dado cuenta. Y no queremos ser hipócritas y pasar por encima de que, en este estudio, el TCO de cada opción vienen determinado por el enorme subsidio a la compra de un camión eléctrico que existe en Canadá, y que alcanza los 325.000 dólares o 277.160 euros.
Por supuesto, esto afecta y mucho al ahorro real entre cada opción; aunque no deja de ser un factor real y que, por tanto, hay que tener en cuenta a la hora de ‘sacar números’.
Sin embargo, incluso si retiramos de los ‘números’ ese incentivo para la compra del camión eléctrico, el Freightliner eCascada o un camión similar sigue ofreciendo un importante ahorro operacional.
Tanto es así que haciendo cuentas, el coste inicial del camión eléctrico, de 560.000 dólares o 477.600 euros, se amortiza en 1.051.200 kilómetros. Un kilometraje que, tomando como referencia un recorrido anual medio de 125.000 km en Europa -en mercados como Canadá o Estados Unidos, es mayor-, se alcanza en unos ocho años y medio.
A partir de entonces y recordemos, sin subsidios, el camión eléctrico sólo representa ahorro real durante su uso. Un uso que, en camiones diésel, puede sobrepasar fácilmente los 2.000.000 de km.

