Electrificar un camión pesado no consiste simplemente en sustituir el motor diésel por motores eléctricos. Las enormes baterías necesarias ocupan un espacio considerable en el chasis y pueden entrar en conflicto con depósitos, sistemas hidráulicos, equipos auxiliares o las carrocerías especiales que necesitan determinados vehículos profesionales. Scania acaba de presentar una nueva solución precisamente para resolver este problema.
El fabricante sueco ha desarrollado una configuración que permite instalar parte de las baterías inmediatamente detrás de la cabina, en lugar de colocar todos los módulos exclusivamente a lo largo de los laterales del bastidor. La solución está pensada especialmente para camiones rígidos y aplicaciones donde disponer de espacio libre en el chasis resulta fundamental, ampliando las posibilidades de electrificación más allá de las configuraciones convencionales.

Hasta cuatro baterías detrás de la cabina
El nuevo sistema permite instalar hasta cuatro paquetes de baterías detrás de la cabina. Cada uno ofrece 104 kWh de capacidad instalada y alrededor de 90 kWh utilizables, por lo que esta ubicación puede albergar hasta 416 kWh brutos y aproximadamente 360 kWh útiles. Scania puede combinar estos módulos con otras baterías colocadas en el chasis para adaptar la capacidad total a cada aplicación. El fabricante ofrece configuraciones que alcanzan hasta 624 kWh instalados, aproximadamente 540 kWh utilizables, dependiendo de factores como la distancia entre ejes, la carrocería y las necesidades concretas del vehículo.
La principal ventaja no consiste únicamente en aumentar la cantidad de energía disponible. Colocar las baterías detrás de la cabina libera los laterales del bastidor y facilita considerablemente el trabajo de los carroceros, que disponen de más espacio para instalar los equipos específicos necesarios para cada actividad. También abre la posibilidad de desarrollar vehículos eléctricos con distancias entre ejes más cortas.
La posición de las baterías puede ayudar además a distribuir mejor el peso entre los diferentes ejes. Un aspecto especialmente importante en vehículos industriales, donde no basta con conocer la masa total del camión. La distribución de esa carga condiciona la configuración final, su capacidad para instalar determinados equipos y la carga útil que puede transportar legalmente.

Para camiones que hasta ahora eran más difíciles de electrificar
Scania apunta especialmente a aplicaciones como camiones de basura, vehículos destinados a construcción, transporte de madera y otros trabajos que necesitan equipamiento adicional en el bastidor. En estos casos, encontrar espacio suficiente para una batería de gran capacidad puede resultar bastante más complicado que en una cabeza tractora convencional dedicada al transporte por carretera.
El fabricante pondrá esta nueva disposición a disposición de vehículos equipados con sus cabinas P, G y R y permitirá combinarla con diferentes configuraciones de ejes. De esta forma, Scania pretende que los carroceros puedan desarrollar vehículos especializados sin que la electrificación obligue a realizar tantas concesiones en el diseño o la instalación de los equipos necesarios para realizar su trabajo.
La solución estará disponible para pedidos a partir de noviembre de 2026 y la producción comenzará durante el primer trimestre de 2027. Scania amplía así las posibilidades de su gama eléctrica precisamente en aplicaciones donde adaptar un camión convencional a la propulsión por baterías resulta más complejo.