Chery ya no se conforma con vender coches en Europa a través de sus marcas OMODA y JAECOO. El fabricante chino, que se ha convertido en el mayor exportador de automóviles de China, ha confirmado que traerá al Viejo Continente dos modelos bajo su propio nombre: el pequeño eléctrico Q y el SUV Tiggo X, pensados para cubrir dos segmentos en los que la marca todavía no tenía presencia directa.
El movimiento forma parte de un plan mucho más ambicioso. Chery ha anunciado 13 grandes lanzamientos entre 2026 y 2027, que incluirán coches de combustión, híbridos, eléctricos, SUV, berlinas y pickups. El Q y el Tiggo X son solo la punta de lanza de esa expansión, y cada uno apunta a un tipo de comprador completamente distinto. La apuesta de Chery por impulsar su presencia europea tendrá en la fábrica de EBRO en Barcelona un gran centro de interés.
Un eléctrico compacto con motor trasero

El Chery Q es un hatchback eléctrico de tamaño reducido, con 4.195 mm de largo, 1.811 mm de ancho y 1.568 mm de alto, sobre una distancia entre ejes de 2.700 mm. En los mercados donde ya se vende, el motor va montado en el eje trasero y desarrolla 122 caballos, alimentado por una batería LFP de 41,3 kWh. El fabricante habla de una autonomía superior a los 400 kilómetros, aunque esa cifra procede de ciclos de homologación menos exigentes que el europeo WLTP, cuyo dato real se conocerá más cerca del lanzamiento. Su precio de venta debería rondar los 15.000 euros con descuentos y subvenciones.
Más allá de la mecánica, el Chery Q apuesta por soluciones prácticas poco habituales en un coche de este tamaño: suspensión independiente en ambos ejes, función V2L para usar la batería como fuente de energía externa, un maletero delantero de 70 litros y una capacidad de carga de hasta 1.450 litros con los asientos traseros abatidos. La marca también destaca que el habitáculo cuenta con 38 compartimentos para guardar objetos repartidos por la cabina. En China, el Chery Q vendió 56.897 unidades en apenas unas horas tras salir a la venta.
La cita clave será París, y la sombra de Volkswagen y Renault
Chery ha confirmado que el Q debutará en Europa el próximo mes de octubre, en el Salón de París, donde la marca expondrá por primera vez bajo su propio nombre. La llegada a mercados como Polonia está prevista para el año que viene. Ahí competirá con rivales tan asentados como el Volkswagen ID. Polo, el Renault 5 E-Tech o el nuevo Geely E2, en un segmento donde el precio será determinante para convencer al comprador europeo. En un futuro también competirá con el primer coche eléctrico de EBRO, creado a imagen y semejanza del Chery Q y que la marca anunció hace ya unos meses.
El Tiggo X, un SUV de casi cinco metros y siete plazas

En el otro extremo de la gama aparece el Chery Tiggo X, un SUV de aproximadamente 5 metros de longitud y capacidad para siete ocupantes, con una carrocería mucho más angulosa que la del resto de unidades de la familia. Su diseño, con una zaga vertical y una línea de capó elevada, lo sitúa dentro de la moda actual de los SUV de formas más cuadradas. Chery no plantea el Tiggo X como un modelo aislado, sino como el inicio de una familia completa de SUV con un carácter más orientado al estilo de vida y a la conducción fuera del asfalto.
El primer modelo de esta nueva gama llegará con un sistema híbrido enchufable capaz de desarrollar unos 483 caballos y 630 Nm de par combinado, con una batería que permite recorrer alrededor de 200 kilómetros solo con electricidad. Esa cifra, igual que ocurre con el Q, procede del ciclo chino CLTC, por lo que el resultado bajo el ciclo europeo WLTP será previsiblemente más bajo.
Desarrollo local para adaptarse a las carreteras europeas

Para evitar el típico problema de los coches chinos que funcionan bien en su mercado pero no convencen en Europa, Chery ha puesto en marcha un centro de investigación y desarrollo junto al circuito de pruebas UTAC Millbrook, en Bedfordshire. Allí se trabajará en dirección, suspensión, amortiguadores, software y sistemas de asistencia a la conducción, tomando como referencia el comportamiento de los coches alemanes. El centro, que también podría implicarse en conducción autónoma e inteligencia artificial, no trabajará en exclusiva para Chery: sus desarrollos también beneficiarán a Omoda, Jaecoo y Lepas.
La estrategia europea de Chery no se limita a vender coches importados. La antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, donde la marca china colabora con EBRO, arrancó su producción a finales de 2024 y en junio puso en marcha la línea M1, que permite realizar en la propia planta una parte mucho mayor del proceso de montaje. Actualmente allí se fabrican modelos de la marca Ebro, pero Chery ya baraja la posibilidad de producir también un SUV eléctrico propio en esas mismas instalaciones, aunque todavía sin un calendario definitivo.