La firma española EBRO ha presentado de forma oficial su nueva línea de producción M1 en las instalaciones de EBRO FACTORY, ubicadas en Barcelona. Esta nueva línea representa un paso decisivo en el plan estratégico de la marca, enfocado en recuperar el tejido industrial local y optimizar la cadena de suministro en el territorio nacional. El despliegue forma parte de un plan de transformación y modernización global que ha superado los 150 millones de euros de inversión desde el inicio de las actividades operativas del grupo.
Esta importante inyección financiera ha permitido la robotización de las viejas instalaciones de Nissan en la Zona Franca. Actualmente la fábrica de EBRO dispone de más de 200 robots activos en las diversas fases de ensamblaje. La estrategia de reindustrialización no solo tiene un impacto directo en la capacidad técnica de las instalaciones, sino que consolida la actividad económica de la planta catalana cuya plantilla ya supera los 1.530 trabajadores directos dentro de una estructura corporativa global que alcanza los 2.045 empleados, 300 de ellos incorporados a principios de año.
Los datos técnicos de la nueva línea de montaje M1

En el plano estrictamente mecánico e industrial, la nueva línea de producción destaca por una longitud total de 696 metros. A lo largo del recorrido se distribuyen un total de 97 estaciones de trabajo, disponiendo cada una de ellas de un espacio longitudinal de siete metros. En cada uno de los puntos o estaciones, los operarios realizan las tareas de ensamblaje en equipos asistidos de forma directa por sistemas robotizados encargados del suministro de componentes mecánicos y estructurales.
La optimización de estos procesos automatizados permite establecer un tiempo total de fabricación por cada vehículo de aproximadamente una hora y quince minutos. Gracias a esta eficiencia en los flujos de trabajo, la planta multiplica por tres su capacidad previa y es capaz de producir 250 coches al día. La flexibilidad de la infraestructura permite además el ensamblaje simultáneo de hasta cinco modelos distintos sobre la misma línea. En febrero, el EBRO s700 híbrido se sumó a la lista de coches fabricados en la planta.
Expansión de la gama de modelos y preparación mecánica para el futuro eléctrico

La actividad productiva de la fábrica de Barcelona se encuentra dividida para cubrir la demanda de su actual gama de vehículos tipo SUV. La nueva línea M1 asume actualmente la fabricación de los modelos EBRO s400 y EBRO s700 en todas sus opciones mecánicas de combustión, híbridas e híbridas enchufables. Por su parte, la línea conocida como M0 se mantiene activa encargándose de la producción de las variantes de mayor tamaño, los EBRO s800 y s900 el impresionante buque insignia de la casa.
De cara a los próximos pasos de la compañía, las instalaciones mecánicas ya han sido acondicionadas y preparadas a nivel estructural para integrar la fabricación del primer modelo cien por cien eléctrico de la marca, presentado durante el pasado mes de marzo. La llegada a las líneas de montaje de este vehículo -sin nombre conocido- impulsado exclusivamente por baterías está programada para el año 2027.
Nuevas fases de pintura y soldadura para aumentar el valor local
El proceso de industrialización sumará nuevos hitos técnicos de manera inminente con la incorporación progresiva de las actividades de soldadura y pintura. Estas áreas específicas de la fábrica se encuentran en fase de pruebas con el objetivo de alcanzar su plena operatividad el próximo otoño. Esta integración permitirá elevar el valor añadido de la producción en Barcelona y facilitará la incorporación de nuevos proveedores locales dentro de la cadena cinemática y estructural de los coches. La respuesta comercial avala esta expansión industrial, logrando una cuota de mercado del 2,2% en el mercado español de particulares y sumando 11.131 matriculaciones acumuladas hasta el mes de mayo.