El nuevo modelo de EBRO, que todavía no ha desvelado su denominación comercial definitiva, se presenta como un utilitario de 4,3 metros de largo diseñado para dominar las calles europeas. Equipado con un motor de 90 kW (121 CV), el vehículo busca un equilibrio entre eficiencia y prestaciones, logrando una velocidad máxima de 135 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en unos 10,5 segundos, cifras que lo posicionan como un coche eminentemente práctico y familiar.
Para garantizar su usabilidad diaria, EBRO ha integrado una arquitectura que facilita la carga rápida, permitiendo recuperar del 30% al 80% de la energía en apenas 30 minutos. Este compacto eléctrico aspira a convertirse en el primer vehículo para muchos hogares que buscan dar el salto a la movilidad con etiqueta CERO sin las barreras de precio que imponen los fabricantes premium. Será el primer coche eléctrico de EBRO, aunque deriva directamente del Chery QQ3 que lleva ya más de un mes a la venta en China.
Tecnología y rendimiento.

El habitáculo del nuevo compacto hereda la digitalización vista en sus hermanos mayores, los EBRO s700 y EBRO s800, priorizando un espacio interior generoso gracias a una batalla de 2,7 metros. Al integrar sistemas de infoentretenimiento de última generación, coronado por una gran pantalla de 15,6 pulgadas y una suite completa de asistencias ADAS, EBRO se asegura un compacto muy bien equipado que pone de manifiesto el potencial de la planta de Barcelona. El primer EBRO eléctrico se producirá en las instalaciones de la Ciudad Condal.
Su entorno más habitual será la ciudad, por lo que ha sido diseñado para acomodar cómodamente a cinco pasajeros, aprovechando la ausencia de túnel de transmisión. Aunque por el momento no hay cifras confirmadas, EBRO asegura que su primer coche 100% libre de emisiones será capaz de homologar autonomías cercanas a los 400 kilómetros (WLTP), conseguidos gracias a una batería de 42,7 kWh de capacidad. Su homólogo chino registra una autonomía de 420 kilómetros (CLTC) para la versión de mayor rendimiento, la única que aterrizará en nuestras cosas.
La revolución de los 50.000 coches anuales

La llegada de este compacto coincide con la activación de la nueva línea de producción robotizada en la Zona Franca, que permitirá a EBRO triplicar su capacidad hasta alcanzar los 50.000 vehículos anuales en 2026. Esta escalada industrial, apoyada por una inversión de 100 millones de euros, es fundamental para sostener el lanzamiento de nuevos modelos eléctricos puros antes de que finalice el ejercicio.
La factoría ya integra a más de 840 empleados, muchos de ellos procedentes de la antigua planta de Nissan. Se prevé que la producción pase de 120 a 500 coches diarios con la nueva línea M0 a pleno rendimiento. Analistas del sector estiman unas ventas de entre 28.000 y 30.000 unidades para la marca durante este 2026. La renacida marca busca situarse como alternativa viable a los modelos generalistas europeos, y como contrapeso a las cada vez más numerosas marcas chinas.
¿Podrá el compacto de EBRO vencer al Renault 5?
El gran reto de EBRO será posicionar su compacto frente a iconos recién llegados como el Renault 5 E-Tech o el BYD Dolphin. Con un precio estimado inferior a los 25.000 euros antes de ayudas, el modelo español juega la baza de un tamaño algo mayor y un enfoque más versátil que el de sus rivales directos. Si el mercado responde positivamente a esta propuesta de "coche eléctrico para la gente", EBRO podría consolidarse como el tercer gran fabricante en España, cerrando el hueco entre las marcas de bajo coste y las premium europeas.