Mientras Europa debate cómo proteger su industria automovilística y evitar que nuevas inversiones terminen desplazándose hacia otras regiones, Stellantis estaría preparando una importante inyección de dinero para una de sus fábricas francesas. El grupo automovilístico planea invertir más de 1.000 millones de euros para producir una nueva generación de vehículos comerciales en Hordain, al norte de Francia.
La información procede de Bloomberg, aunque todavía no ha sido confirmada oficialmente por Stellantis. Fuentes conocedoras del proyecto aseguran que la inversión serviría tanto para modernizar la fábrica como para financiar actividades de investigación y desarrollo en otros centros franceses. El proyecto formaría parte de una reorganización más amplia de las operaciones industriales europeas del grupo.

Más de 1.000 millones para fabricar una nueva furgoneta en Francia
El modelo elegido sería el sucesor de la actual familia K0, es decir, la plataforma de la que nacen vehículos comerciales tan conocidos como los Peugeot Expert, Citroën Jumpy, Opel Vivaro y FIAT Scudo, además del Toyota Proace producido mediante la colaboración existente entre ambas compañías. Hordain se convertiría así en una pieza fundamental para la siguiente generación de furgonetas medianas de Stellantis.
El desembolso de más de 1.000 millones de euros no estaría destinado exclusivamente a instalar una nueva línea de montaje. Parte del dinero serviría para modernizar las instalaciones existentes, aumentar su automatización y llevar internamente determinadas operaciones que actualmente se realizan mediante proveedores externos. Otra parte estaría vinculada a actividades de investigación y desarrollo realizadas en Francia.
Para la industria europea, el proyecto resulta especialmente relevante por el momento en el que llega. Stellantis produjo alrededor de 661.000 vehículos en Francia durante 2025, frente a aproximadamente 5,5 millones de unidades en todo el mundo. El grupo dispone de cinco fábricas de vehículos en el país dentro de una estructura industrial global formada por 42 plantas, por lo que adjudicar una nueva generación completa de vehículos comerciales supone garantizar carga de trabajo durante varios años.
Además, Stellantis ya ha comprometido más de 1.000 millones de euros adicionales para producir tres futuros modelos electrificados de Peugeot en Mulhouse a partir de 2029. En aquel proyecto, aproximadamente el 50% de la inversión corresponde a investigación y desarrollo, un 40% a la propia fábrica de Mulhouse y el 10% restante a otros centros.

Todo apunta a que la electricidad tendrá un papel importante
Todavía no conocemos las características técnicas de la nueva furgoneta de Hordain y tampoco se ha especificado qué sistemas de propulsión utilizará. Sin embargo, parece difícil imaginar esta próxima generación sin una presencia importante de versiones 100% eléctricas, especialmente teniendo en cuenta la estrategia de Stellantis y la propia historia reciente de la fábrica.
Hordain ya produce conjuntamente furgonetas térmicas y eléctricas. De hecho, Stellantis anunció en 2022 que el 43% de la producción de la planta correspondía ya a versiones eléctricas cero emisiones. Durante un tiempo también fabricó variantes con pila de combustible de hidrógeno, aunque el grupo abandonó este programa en 2025 al considerar que esta tecnología no tendría perspectivas suficientes de adopción en los vehículos comerciales ligeros antes de terminar la década.
La electricidad, por tanto, ha ganado todavía más importancia dentro de Pro One. Stellantis comercializa actualmente versiones 100% eléctricas de sus furgonetas compactas y medianas y su nuevo plan estratégico FaSTLAne 2030 contempla 29 lanzamientos completamente eléctricos durante los próximos años.
Además, el 70% de las inversiones destinadas a marcas y productos se concentrará en Jeep, Ram, Peugeot, Fiat y precisamente Pro One, su división especializada en vehículos comerciales. Stellantis no ha querido confirmar por ahora la inversión de Hordain y asegura que cualquier anuncio tendría que comunicarse primero a los representantes de los trabajadores. Por tanto, todavía hablamos de un proyecto pendiente de hacerse oficial.