La electrificación de los camiones no consiste únicamente en sustituir un enorme motor diésel por motores eléctricos y baterías. Muchos vehículos pesados necesitan también proporcionar energía a hormigoneras, bombas, compresores, sistemas de refrigeración y multitud de equipos auxiliares. Y precisamente para solucionar este problema, Windrose Technology ha desarrollado un dispositivo eléctrico sorprendentemente compacto.
Se trata de una toma de fuerza eléctrica (ePTO) capaz de proporcionar hasta 70 kW, equivalentes a unos 95 CV, pese a tener unas dimensiones similares a las de un iPad y pesar aproximadamente 15 kg. Una relación entre tamaño y potencia que permite integrar este dispositivo en diferentes aplicaciones sin recurrir a los voluminosos sistemas tradicionales utilizados por los camiones diésel.

95 CV que no mueven el camión, sino sus elementos de trabajo
Conviene aclarar para qué sirven esos 95 CV. Una toma de fuerza tradicional aprovecha la energía mecánica producida por el motor de combustión del camión para hacer funcionar otros elementos. En un volquete puede accionar el sistema hidráulico que eleva la caja; en un camión frigorífico puede alimentar su sistema de refrigeración y en una hormigonera permite mantener girando continuamente el tambor.
En un camión completamente eléctrico ya no existe un motor diésel del que extraer directamente esa energía mecánica. La solución de Windrose consiste en utilizar un pequeño motor eléctrico independiente conectado al sistema de alta tensión del vehículo. Sus 95 CV no aumentan, por tanto, la potencia disponible para impulsar el camión. Están destinados exclusivamente a proporcionar energía mecánica a sus equipos auxiliares.
Windrose asegura además que su ePTO alcanza una eficiencia superior al 95%. El dispositivo puede trabajar a un régimen máximo de 4.000 rpm y proporciona hasta 450 Nm de par. Estas cifras resultan especialmente importantes en aplicaciones que necesitan mantener funcionando durante largos periodos bombas hidráulicas u otros sistemas mientras el vehículo permanece detenido.

Un dispositivo de apenas 15 kg y un tamaño minúsculo
El tamaño es otro de sus principales argumentos. Wen Han, CEO y fundador de Windrose, ha publicado todo esto en su perfil oficial de LinkedIn. En su presentación compara sus dimensiones con las de un iPad y señala que pesa alrededor de 15 kg. Frente a los sistemas mecánicos e hidráulicos tradicionales, reducir espacio y peso resulta especialmente interesante en vehículos comerciales, donde prácticamente cada kilogramo adicional puede terminar restándose de la carga útil disponible.
La unidad utiliza refrigeración líquida y dispone de protección IP67 frente al polvo y al agua, características necesarias para soportar las condiciones de trabajo de un vehículo industrial. También está diseñada para operar entre -40ºC y 85ºC, ampliando considerablemente los entornos en los que puede utilizarse.
Una de las posibilidades que abre esta tecnología está precisamente en simplificar la electrificación de maquinaria pesada. Un mismo camión eléctrico puede utilizar diferentes equipos dependiendo de la aplicación final, y disponer de una fuente compacta capaz de transformar directamente la electricidad de la batería en movimiento mecánico facilita la adaptación de carrocerías y maquinaria especializada.

Windrose prepara su desembarco en Europa
El dispositivo llega además mientras Windrose continúa ampliando internacionalmente su negocio de camiones eléctricos. El fabricante chino ha desarrollado un camión pesado con una batería de 729 kWh y arquitectura de 800 voltios, diseñado especialmente para recorridos de larga distancia.
La compañía ha anunciado diferentes acuerdos y programas de pruebas fuera de China y está trabajando para introducir sus camiones eléctricos en mercados internacionales, incluida Europa. La disponibilidad de componentes como esta toma de fuerza resulta especialmente importante para ampliar su utilización más allá del transporte convencional de mercancías.
Porque un camión eléctrico puede tener autonomía suficiente para cubrir una determinada ruta, pero eso no significa automáticamente que pueda sustituir a todas las variantes diésel existentes. Hormigoneras, volquetes, grúas, vehículos frigoríficos y otros modelos especializados necesitan energía adicional para realizar el trabajo para el que fueron diseñados. Ahí es donde cobra sentido un dispositivo aparentemente tan sencillo como el desarrollado por Windrose.