El prometedor pick-up eléctrico de la startup Slate Auto irrumpió hace un año con una idea clara: ofrecer un vehículo eléctrico asequible, simple y radicalmente diferente del mercado. Sin embargo, en pleno 2026, el proyecto genera tantas expectativas como dudas. A pesar de su enorme éxito inicial, el silencio de la compañía empieza a preocupar a quienes siguen de cerca su evolución.
Desde su presentación, el modelo ha acumulado más de 160.000 reservas, una cifra impresionante para una marca prácticamente desconocida. Este interés demuestra que existe una demanda real por vehículos eléctricos baratos y funcionales. Pero el contraste entre ese entusiasmo y la escasez de información reciente ha encendido las alarmas en la industria.

Muchas preguntas en torno al proyecto Slate
La idea principal que presentó la marca es la de reducir costes hasta el mínimo y trasladar la personalización al usuario. En lugar de incluir tecnología integrada, el vehículo apuesta por soportes para dispositivos personales, como smartphones o tablets, y una amplia gama de accesorios opcionales. Incluso puede transformarse en un SUV mediante kits adicionales, lo que refuerza su enfoque modular.
Uno de los mayores atractivos del proyecto era su precio de venta del coche. Inicialmente, Slate prometía un pick-up eléctrico por menos de 20.000 dólares gracias a incentivos. De hecho, precisamente este dato fue el principal culpable para que la marca lograse aglutinar más de 160.000 reservas. Sin embargo, las últimas pistas que se dieron sobre la marca ya echaron para atrás a muchos interesados.
El precio de 20.000 dólares iba a ser posible, entre otras cosas, gracias a los incentivos que barajaban que aceptara el gobierno estadounidense. No obstante, importantes revisiones habrían echado por tierra esta cifra, creciendo considerablemente en los últimos rumores. Este ajuste habría cambiado el posicionamiento del vehículo. Ya no sería un ‘chollo’, sino una alternativa económica que deberá competir con modelos más completos, como el futuro pick-up eléctrico de 30.000 dólares de Ford.

La última información que hay sobre Slate
El último dato o información que se ha podido saber sobre esta marca data del pasado 16 de abril. En esa noticia, Slate confirmó que había recibido una inversión de 650 millones de dólares, en concepto de financiación. Además, en el comunicado insistieron que sus vehículos se podían reservar por un precio de apenas 50 dólares, siendo totalmente reembolsable si el cliente se echaba atrás. Recordemos que las primeras entregas estaban programadas para finales del 2026.
Aunque esta mencionada información puede presentarse como una ‘señal de vida’, en realidad no se sabe cuál es el estado actual de la marca en términos de desarrollo de su coche eléctrico. Con esta falta de actualización desde hace varios meses, son muchos los que ya hablan de posible cambio en sus objetivos o incluso de posible quiebra. Por supuesto, nada de esto está confirmado de forma oficial por lo que apenas habría que darle credibilidad a este rumor.

Un pick-up o un SUV eléctrico con 386 km de autonomía
Pese a esta falta de actualización del proyecto, la marca ya anunció importantes datos mecánicos que incorporará este modelo eléctrico. Concretamente, el Slate incorporará una batería de 52,7 kWh de capacidad, la cual alimentará a un motor eléctrico acoplado sobre el eje trasero con 204 CV y 264 Nm de par máximo. Con estos números será capaz de homologar 241 km de autonomía, ejecutar el 0 a 100 km/h en 8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 145 km/h.
No obstante, en otras noticias también se llegó a rumorear la posible incorporación de una variante ‘long range’, con una batería de 84,3 kWh de capacidad y hasta 386 km de autonomía. Su recarga se ejecutaría a una potencia de 120 kW, lo que le permitiría pasar del 20 al 80% en 30 minutos. Además, también adoptará importantes avances en ayuda a la conducción o elementos de seguridad activa y pasiva.