El salto en autonomía de los coches eléctricos podría estar a punto de dar un nuevo golpe sobre la mesa. BMW trabaja en el futuro BMW iX5, un SUV de gran tamaño que promete cifras cercanas a los 1.000 kilómetros por carga gracias a una batería de dimensiones inéditas en la marca.
Este modelo, que competirá directamente con rivales como el Porsche Cayenne Electric, será uno de los pilares de la nueva estrategia eléctrica de BMW.
Una batería enorme para romper la barrera de la autonomía

La gran protagonista del BMW iX5 será su batería. Según las filtraciones, contará con una capacidad de 147,8 kWh brutos, muy por encima de lo habitual incluso en el segmento prémium. Para ponerlo en contexto, modelos actuales como el BMW iX o el BMW iX3 se sitúan por debajo en capacidad energética, con hasta 109 kWh de capacidad útil.
Esta batería utilizaría las nuevas celdas cilíndricas de sexta generación de BMW, previsiblemente en formato 46120, diseñadas específicamente para vehículos más grandes y pesados.
Potencia y tracción total de serie
El BMW iX5 llegará inicialmente en una versión 60 xDrive con tracción total, gracias a dos motores eléctricos. El conjunto ofrecerá una potencia combinada de unos 576 CV, situándolo en la parte alta del segmento en prestaciones.
Más allá de la cifra, lo relevante será el equilibrio entre rendimiento y eficiencia, clave para alcanzar esa autonomía cercana a los 1.000 kilómetros en en ciclo mixto europeo WLTP.
Carga ultrarrápida y nueva arquitectura

El sistema eléctrico del BMW iX5 funcionará con una arquitectura de unos 700 voltios, lo que permitirá acceder a cargas de alta potencia. Modelos recientes de la marca ya alcanzan picos de hasta 400 kW, logrando recargas del 10 al 80% en poco más de 20 minutos. Aunque no hay cifras confirmadas, todo apunta a que el iX5 de BMW seguirá esa línea.
Además, estará basado en la plataforma Neue Klasse, que promete mejoras en eficiencia, densidad energética y costes de producción.
Un SUV clave en la ofensiva eléctrica de BMW
El BMW iX5 no llegará solo. Forma parte de una nueva generación de modelos eléctricos que incluirá también propuestas como el BMW iX4, variante coupé del BMW iX3.
Por encima, incluso marcas del grupo como Rolls-Royce seguirán beneficiándose de esta evolución tecnológica, como ya ocurre con el Rolls-Royce Spectre, que comparte batería y motor eléctrico delantero con el BMW iX7.
Autonomía real: el nuevo campo de batalla
Durante años, el foco ha estado en aumentar la potencia o reducir los tiempos de carga. Ahora, la batalla se centra en ofrecer autonomías reales que eliminen por completo la ansiedad del conductor.
Con cifras cercanas a los 1.000 kilómetros y una batería gigante, según el documento de la EPA, el BMW iX5 apunta directamente a ese objetivo: hacer que un coche eléctrico sea tan práctico como uno de combustión en viajes largos.
Si estas cifras se confirman, BMW no solo competiría, sino que marcaría un nuevo estándar en el segmento de los SUV eléctricos de gran tamaño.