La electrificación del transporte pesado acaba de dar un giro inesperado. Los camiones eléctricos ya no solo sirven para mover mercancías, también pueden suministrar energía. El nuevo proyecto de MAN Truck ha demostrado en condiciones reales que un camión puede actuar como una auténtica batería móvil, capaz de devolver electricidad a la red o a otras instalaciones. Esta tecnología, conocida como carga bidireccional, redefine por completo el papel de los vehículos industriales.
En esencia, el concepto convierte a los camiones eléctricos en una ‘Powerbank sobre ruedas’. En lugar de limitarse a consumir energía, pueden almacenarla y liberarla cuando sea necesario. Esto abre la puerta a un sistema energético más flexible, donde el transporte y la red eléctrica están completamente conectados.

Camiones eléctricos que alimentan a la red
La clave está en la carga bidireccional, también conocida como tecnología ‘V2G’ ('Vehicle-To-Grid' por sus siglas en inglés). Gracias a ella, la energía puede fluir en ambos sentidos: desde la red al vehículo y del vehículo de vuelta al sistema eléctrico.
En la demostración del bautizado como ‘Proyecto SPIRIT-E’, un camión eléctrico MAN eTGX logró enviar hasta 325 kW de potencia a la red utilizando su batería de gran capacidad. Esto demuestra que estos vehículos pueden actuar como sistemas de almacenamiento energético a gran escala, especialmente útiles para estabilizar el suministro procedente de fuentes renovables.
Además, el sistema permite varios usos clave: alimentar instalaciones industriales (Vehicle-to-Site), transferir energía a otros vehículos (Vehicle-to-Vehicle) o devolverla directamente a la red eléctrica. Esta versatilidad convierte a los camiones en piezas activas dentro del ecosistema energético.

Poder recorrer hasta 20.000 km al año de forma ‘gratuita’
Más allá del impacto tecnológico, esta innovación tiene consecuencias económicas muy relevantes. Según los datos del proyecto, la gestión inteligente de la energía puede reducir los costes operativos entre un 10% y un 20%, algo clave para las flotas de transporte.
Incluso se estima que un camión eléctrico que recorra 100.000 km anuales, podría ejecutar hasta 20.000 kilómetros de forma ‘prácticamente gratuita’, aprovechando energía almacenada en momentos de bajo coste o excedentes renovables. Esto mejora significativamente el coste total de propiedad frente a los vehículos diésel tradicionales. También puede acelerar la adopción de camiones eléctricos, especialmente en rutas regionales con menor kilometraje anual, donde la carga bidireccional resulta más eficiente.
Al integrar miles de camiones eléctricos en la red, se crea una gigantesca red distribuida de almacenamiento energético. Esto es especialmente útil en un contexto donde las energías renovables, como la solar o la eólica, generan electricidad de forma variable. Estos vehículo pueden almacenar energía cuando hay exceso de producción y devolverla cuando la demanda aumenta. Este equilibrio ayuda a estabilizar la red y reduce la dependencia de fuentes fósiles, convirtiendo al sector logístico en un aliado clave de la transición energética.

“La carga bidireccional está transformando el papel del camión eléctrico. Nuestros camiones eléctricos se convierten, en la práctica, en baterías sobre ruedas que pueden ayudar a reducir los costes energéticos y, al mismo tiempo, fortalecer el sistema energético en su conjunto. El SPIRIT-E ha demostrado el gran potencial de esta tecnología y cómo los camiones eléctricos pueden contribuir activamente a la transición energética del futuro”, afirma Georg Grüneißl, director de Estrategia de Producto de MAN Trucks.