Tras casi 20 años, Audi acaba con sus dos últimos coches de combustión mientras se prepara para un 2027 muy eléctrico

Audi confirma el fin de la producción de sus modelos de entrada, marcando un giro irreversible hacia los segmentos premium superiores y la electrificación total que llegarán en 2027.

Audi cierra una etapa en Barcelona mientras la fábrica se prepara para el futuro.
Audi cierra una etapa en Barcelona mientras la fábrica se prepara para el futuro.
29/04/2026 11:00
Actualizado a 29/04/2026 11:00

El panorama automovilístico está cambiando de forma drástica y Audi acaba de tomar una decisión que marcará un antes y un después en su catálogo. La firma alemana ha confirmado oficialmente que deja de fabricar sus dos modelos de entrada: el compacto A1 y el SUV urbano Q2. Esta maniobra no es solo una despedida, sino una declaración de intenciones sobre hacia dónde se dirige el músculo industrial de Ingolstadt en los próximos años.

La noticia supone un fuerte impacto para los entusiastas de la marca que buscaban opciones más asequibles. Sin embargo, desde la cúpula de la compañía se ha priorizado la rentabilidad y el enfoque en los segmentos superiores. Con el cese de los únicos Audi de combustión, los alemanes liberan recursos críticos para centrarse en arquitecturas mecánicas más complejas y de mayor margen de beneficio, dejando huérfano el escalón de acceso a la gama.

Un cambio de rumbo en la ingeniería de motores

Audi Q2 Fábrica
Al igual que el A1, el Q2 ha fabricado la última de sus unidades en la fábrica de Ingolstadt.

La desaparición del A1 y el Q2 implica retirar del mercado una serie de mecánicas de combustión interna que han sido fundamentales para el volumen de ventas de la marca a lo largo de los últimos 16 años. Estos modelos se apoyaban en propulsores eficientes de pequeña cilindrada, pero las crecientes normativas de emisiones y los costes de desarrollo para electrificar estas plataformas han hecho que dejen de ser viables dentro de la nueva estrategia corporativa.

En lugar de actualizar estos bloques térmicos, los ingenieros de la marca están volcando sus esfuerzos en perfeccionar los sistemas de propulsión eléctrica de las gamas superiores. El objetivo es claro: cada euro invertido en desarrollo mecánico debe ir destinado a soluciones que puedan integrarse en modelos de mayor tamaño, donde la arquitectura de baterías y motores eléctricos de alta potencia ofrece un rendimiento financiero y prestacional mucho más elevado.

El fin de las plataformas de combustión compactas

Audi A2 2027 Preview
Audi ya ha dado un adelanto del nuevo A2 e-tron que llegará en 2027.

El cese de producción no será inmediato, pero ya tiene una hoja de ruta definida. El Audi A1, que actualmente se fabrica en la planta de Martorell en España, no tendrá un sucesor directo con motor térmico. Por su parte, el Q2 seguirá un camino similar, cerrando un ciclo para las plataformas de chasis corto que han dominado las ciudades europeas durante la última década. Audi ya ha anunciado la llegada de un nuevo A2 e-tron que se situará como la puerta de acceso a la marca. Una variante 100% eléctrica derivada de la plataforma MEB que usarán productos como el Volkswagen ID.Polo.

Audi quiere alejarse de la competencia por el volumen de ventas masivo en los segmentos inferiores, aunque estas categorías le han proporcionado grandes beneficios en el pasado. Al eliminar el A1 y el Q2, la firma se centra en lo que mejor sabe hacer: berlinas de representación y SUV de gran formato. Esta decisión mecánica busca optimizar la cadena de suministro, concentrando la compra de componentes de alto rendimiento para motores eléctricos en un número menor de variantes de modelos.

El futuro de las plantas de producción

La transformación no solo afecta a lo que hay bajo el capó, sino a cómo se fabrican los coches. La salida del A1 y el Q2 obligará a fábricas como la de Bruselas o las sedes alemanas a adaptar sus talleres de prensado y soldadura para chasis de aluminio mucho más ligeros y resistentes, diseñados para proteger los grandes paquetes de baterías. Barcelona (Martorell) se convertirá en el gran centro de producción del Grupo Volkswagen en lo que a coches eléctricos de precio razonable se refiere. La factoría española albergará la producción de los modelos intermedios (segmento B), mientras que Portugal acaparará la fabricación de las unidades más pequeñas, la de los coches eléctricos de menos de 20.000 euros.