El progreso del coche eléctrico no se mide solo por la evolución en las cifras de ventas de vehículos, otro dato muy representativo es el relacionado con la recarga de los mismos. En este punto, Fastned, especializada en redes de recarga ultrarrápida, ha arrancado 2026 con unos resultados muy prometedores: durante el primer trimestre del año, la compañía ha suministrado un total de 55,6 GWh de electricidad renovable a conductores de vehículos eléctricos repartidos por Europa y Reino Unido.
Este volumen supone un crecimiento del 32 % respecto al mismo periodo del año anterior, una señal clara de que cada vez más usuarios utilizan vehículos de baterías, además de una muestra de que la recarga pública juega un papel crucial para un gran número de conductores, que la emplean ya sea como complemento para su recarga doméstica, o de manera exclusiva si no tienen cargador en su hogar. Ese volumen de negocio ha tenido una consecuencia muy positiva para la compañía: los ingresos por recarga alcanzaron los 39,2 millones de euros, un 40 % más interanual y el mejor registro trimestral de su historia.

Un uso cada vez mayor de los cargadores
Alcanzar esas cifras solo ha sido posible debido a un uso cada vez más intensivo de la red. Entre enero y marzo se registraron 2,1 millones de sesiones de recarga, lo que supone un incremento del 28 %. No solo eso: cada sesión fue más productiva. De media, los usuarios cargaron 26,5 kWh, lo que apunta a trayectos más largos y a una mayor confianza en este tipo de infraestructuras. En conjunto, la energía suministrada permitió recorrer unos 277 millones de kilómetros sin emisiones directas, evitando la emisión de más de 50.000 toneladas de CO2.
En eso ganan los usuarios y el medioambiente, pero para Fastned ha supuesto un aumento de rentabilidad considerable. Cada estación de la compañía genera ahora, de media anual, unos 387.000 euros, frente a los 325.000 euros del año pasado. Se ha entrado en un círculo virtuoso, que es lo que hace falta que los coches eléctricos despeguen: cuantos más usuarios, más energía vendida, mejores ingresos por punto de recarga y mayores beneficios para continuar ampliando la infraestructura.
En los tres primeros meses del año, la empresa puso en marcha ocho nuevas estaciones en países como Dinamarca, Italia, Francia y Reino Unido, además de mejorar otras ya existentes. Con ello, su red alcanza ya las 414 estaciones operativas repartidas en nueve países europeos.
De cara a este año, la compañía mantiene sus previsiones: entre 70 y 100 nuevas estaciones operativas antes de final de año, ingresos medios por estación que podrían situarse entre los 350.000 y los 400.000 euros, y un margen operativo sólido. Todo ello forma parte de un objetivo más ambicioso: alcanzar las 1.000 estaciones en Europa para 2030.
Europa pasa por un buen momento
La situación de Fastned es un reflejo del contexto especialmente favorable que está experimentando el coche eléctrico en Europa. Casi uno de cada cinco coches nuevos matriculados en la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo y Reino Unido es completamente eléctrico. El parque total de vehículos eléctricos se acerca ya a los 9 millones en los principales mercados. Francia y Alemania, han registrado crecimientos interanuales en matriculaciones eléctricas del 38,5% y el 26,3%, respectivamente. Todo este aumento de la demanda está generando una necesidad cada vez mayor de infraestructuras de recarga rápida, especialmente en rutas de larga distancia, así que las redes se están ampliando.
Además de todo esto, hay otro factor que está empujando la transición: el precio de la energía. Las recientes subidas en el coste de los combustibles fósiles, impulsadas por las tensiones geopolíticas y los problemas de suministro, han encarecido notablemente la gasolina en Europa. A principios de abril de 2026, su precio era un 15 % superior al de apenas dos meses antes. Este contexto está llevando a muchos conductores a considerar dar el paso y cambiar al coche eléctrico.

