El sector del automóvil vive una época de muchos cambios en numerosos frentes. Desde la electrificación del parque a la expansión de la infraestructura de carga. China se ha alzado como el líder industrial en ambos campos. La electromovilidad acaba de presenciar un contraataque de proporciones épicas. Geely ha movido ficha para demostrar que no está dispuesta a ceder ni un milímetro en la carrera por la carga ultrarrápida. La marca, que acaba de anunciar su llegada a España, ha presentado sus nuevos puntos de carga apenas unos días de la gran demostración de BYD.
Esta respuesta llega en un momento de máxima tensión competitiva, donde reducir los minutos frente al cargador se ha convertido en el principal argumento de venta. Para Geely, no basta con fabricar coches rápidos, la clave está en construir un ecosistema donde repostar electricidad sea tan veloz como llenar un depósito de gasolina. A través de su marca premium, Zeekr, que también ha hecho público su lanzamiento en nuestro mercado, el grupo busca consolidar su dominio tecnológico y ofrecer una experiencia de usuario sin fricciones.

500 kilómetros en apenas 5 minutos
La semana pasada amanecimos con los nuevos y extremadamente rápidos cargadores de última generación de BYD. Capaces de recuperar del 10% al 70% de la batería en apenas 7 minutos. Su récord ha durado apenas 5 días tras el último anuncio oficial de Geely. Al igual que los de Shenzhen, el conglomerado ya ha instalado los primeros puntos y sus cifras son realmente impresionantes. En condiciones ideales son capaces de recargar 500 kilómetros de autonomía en apenas 5 minutos. Más o menos la distancia que separa las ciudades de Madrid y Sevilla.
No todos los productos del Grupo Geely serán capaces de alcanzar semejantes tasas de recuperación -al igual que no todos los modelos de BYD podrán disfrutar de su carga ultrarrápida-. Solo aquellos que dispongan de la última plataforma de 800 voltios y las nuevas baterías de química avanzada podrán ver cómo estas se recargan a 1.500 kW de potencia. En teoría es más que suficiente para recuperar del 10% al 80% del SoC en aproximadamente 7 minutos. El Zeekr 001 es uno de esos coches.
Este hito es posible gracias a una gestión térmica de vanguardia que permite a la batería digerir semejante flujo de energía sin degradarse. El sistema de Geely no solo entrega una potencia bruta descomunal, sino que lo hace de forma inteligente, optimizando la curva de carga para que el proceso sea constante y seguro. Mientras, los primeros ensayos públicos de BYD arrojan alguna que otra sombra al procedimiento. Alcanzan rápidamente la máxima potencia, pero esta apenas dura unos minutos.

Un despliegue masivo inmediato
Al igual que los de Shenzhen, Geely ya cuenta con numerosos puntos de carga ultrarrápida sobre el terreno. Una red de carga propia de 2.103 estaciones que abarca un total de 215 ciudades chinas con 6.269 puntos específicamente ubicados en áreas y viales de alta velocidad que unen los principales puntos neurálgicos del país. Cada una de esas pilas de "megavatios" de 1.500 kW está diseñada para soportar una capacidad diaria de 50 a 60 vehículos, considerando una sesión promedio de 50 kWh. Para mitigar el impacto de estos altos consumos de energía en las redes eléctricas locales, Geely integra búferes de almacenamiento de energía in situ de entre 300 y 500 kWh.
Lamentablemente, Geely no tiene planes para exportar, al menos de momento, estos cargadores a Europa, algo que BYD sí quiere hacer a finales de este año o principios del próximo. Sin embargo, teniendo en cuenta a la velocidad a la que cambia todo es posible que la compañía se replantee esta decisión. Aunque la mayoría de los puntos de carga actuales en Europa aún operan a potencias mucho menores, el movimiento de Geely prepara el terreno para la próxima década. En ambos casos, BYD y Geely, la infraestructura de carga de Tesla quedaría obsoleta, aunque seguiría siendo la más extensa y fiable del mercado.