677 km de autonomía en 13 minutos y 35 segundos, BYD demuestra de lo que es capaz su nueva carga ultrarrápida

En los próximos días BYD presentará ante todo el mundo sus nuevos sistemas de carga ultrarrápida que prometen redefinir la experiencia de viajar a bordo de un coche eléctrico.

La demostración deja claro que BYD tiene un nuevo y potente sistema de carga rápida.
La demostración deja claro que BYD tiene un nuevo y potente sistema de carga rápida.
04/03/2026 10:30
Actualizado a 04/03/2026 10:30

Durante mucho tiempo los críticos del coche eléctrico han fijado en la carga la mayoría de sus quejas. Sin embargo, los tiempos cambian y la ingeniería evoluciona para solventar los cada vez menos defectos de moverse con un coche impulsado con baterías. BYD está a punto de redefinir el concepto de carga rápida. El próximo 5 de marzo la compañía presentará ante todo el mundo una larga colección de novedades tecnológicas entre las que se incluirá su nuevo sistema de carga, capaz de agregar centenares de kilómetros en pocos minutos.

A lo largo de los últimos días, BYD, así como numerosos informantes chinos, han ido adelantando pequeños fragmentos de información sobre lo que los de Shenzhen quieren descubrirnos. Entre productos, como el ya anunciado BYD Great Tang, y sistemas de asistencia mejorados, la carga tendrá gran parte del protagonismo de la velada. Nada puede fallar y por eso son muchas las pruebas que la compañía lleva tiempo ejecutando. Pruebas como la que ahora acaba de ser desvelada a través de las redes sociales.

BYD Carga Ultrarrápida
Condiciones iniciales de carga según el vídeo publicado en redes sociales.

Más de 1.000 kW de potencia, pero solo durante unos segundos

La carga rápida siempre ha sido el enemigo natural de las baterías. Cuanto más alta sea la potencia, más calor se genera y, supuestamente, más degradación se produce. Diversos estudios han demostrado que la carga rápida no afecta tanto como se esperaba a la durabilidad de las pilas. Sin embargo, nunca antes el mundo había disfrutado de sistemas de alimentación tan potentes como los que BYD está a punto de presentar. La demostración deja bien claro que pronto será posible superar la barrera de los 1.000 kW.

El vídeo subido a redes sociales nos muestra una pantalla con información relativa a la carga de la batería y al proceso de recarga. La pila arranca con un 4% de carga, o lo que es lo mismo, 27 kilómetros de autonomía restantes. Aunque está en chino es fácil comprobar que el sistema está configurado para cargar hasta el 100% de la capacidad. En condiciones normales, este proceso debería tardar, aproximadamente, unos 50 minutos. BYD nos demuestra que es capaz de recortar ese tiempo en dos terceras partes. 

Nada más arrancar el proceso el coche empieza a cargar a 350 kW (+5 km de autonomía en apenas un segundo). Apenas unos segundos después da un salto hasta los 611 kW. De forma progresiva, pero acelerada sigue aumentando el ritmo de recuperación, pasando la barrera a los 712 kW apenas un 1% después de enchufarse. Sin dar aviso, al 5,11% de la capacidad de la batería, el coche pasa de los 712 a los 1.002 kW de potencia de carga y es entonces cuando las cosas se aceleran. El contador empieza a sumar kilómetros de forma atropellada, pero el ritmo solo aguanta unos segundos.

Tras cruzar la barrera del 13,5% (95,54 km de autonomía) el sistema reduce la velocidad hasta unos más que buenos 882 kW. A partir de entonces la potencia siempre va a la baja, aunque en todo momento se mantiene por encima de los 500 kW de potencia hasta superar la barrera del 44% de la capacidad de la batería. En este tiempo, apenas unos minutos después de iniciar el proceso, el contador anuncia que hay autonomía suficiente para recorrer más de 300 kilómetros. Pasada esta frontera la potencia de carga nunca vuelve a ser tan alta, aunque sigue siendo rápida.

El vídeo se acaba con un 96% de la capacidad de la batería recuperada, un 92% desde que se inició el proceso. El contador asegura una autonomía de 672 kilómetros. Diversas fuentes aseguran que el proceso se completa al 100% en 13 minutos y 35 segundos, tras agregar 677 kilómetros de autonomía. A pesar de la potencia, la curva de carga no parece especialmente óptima. Sí, el coche recibe pronto los 1.002 kW de potencia, pero solo los mantiene unos segundos. La curva final parece mucho más plana, en torno a los 500 kW. Sigue siendo un dato excelente, pero demuestra que la 2ª generación del sistema de carga ultrarrápida de BYD solo será capaz de alcanzar su máximo rendimiento durante breves instantes y no durante un largo periodo de tiempo.