Han pasado casi dos semanas desde que saltaron noticias sobre un posible final de la marca SEAT. El CEO de la marca, Markus Haupt, salió al paso para aclarar las dudas que rodean a la compañía española. Los rumores sobre una posible desaparición habían generado incertidumbre entre trabajadores, proveedores y clientes, pero el máximo responsable de la empresa quiso lanzar un mensaje especialmente tranquilizador sobre su futuro industrial.
Haupt aseguró que los puestos de trabajo de la fábrica de Martorell “claramente” no están en peligro con los planes actualmente previstos. La compañía dispone de una planificación industrial hasta finales de la década que contempla mantener la factoría trabajando a gran capacidad y con distintas tecnologías y marcas compartiendo sus líneas de producción.

Martorell consolida su papel como eje de la electrificación europea
Una de las cifras más significativas ofrecidas por Haupt tiene que ver precisamente con la actividad de la fábrica catalana. El escenario con el que trabaja SEAT S.A. contempla una producción de alrededor de 2.500 vehículos diarios hasta finales de la década.
Martorell dispone de tres líneas flexibles y está preparada para fabricar vehículos de diferentes marcas y tecnologías. A los motores de combustión se suman los híbridos enchufables y los nuevos eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen, mientras que en 2027 está prevista también la llegada de versiones mild hybrid para SEAT.

Para Haupt, mantener una fábrica cerca de su capacidad máxima resulta fundamental para hacerla competitiva en costes. Y eso requiere, precisamente, mantener un elevado volumen de producción y empleo. El ejecutivo quiso ser especialmente claro en este punto: “Si perderemos puestos de trabajo, claramente no”, afirmó en la entrevista concedida a El Periódico. Añadió que, con la información disponible actualmente, el futuro del empleo en la compañía está asegurado.
SEAT y CUPRA seguirán caminos diferentes
La estrategia comercial sí presenta más matices. SEAT S.A. engloba actualmente dos marcas con papeles diferentes dentro de la compañía: SEAT y CUPRA. Esta última seguirá siendo el principal motor de crecimiento y electrificación. La marca ofrece un mayor beneficio por vehículo y concentra buena parte de los nuevos productos eléctricos de la compañía. SEAT, mientras tanto, mantiene definida su hoja de ruta al menos hasta finales de esta década.

Entre sus próximos movimientos se encuentran las actualizaciones del SEAT Ibiza y SEAT Arona, que incorporarán versiones mild hybrid. De esta forma, la histórica marca española continuará ampliando el grado de electrificación de su gama aunque, por el momento, no tenga asignada una ofensiva de coches completamente eléctricos comparable a la de CUPRA.
Haupt también quiso recordar que no se ha tomado ninguna decisión sobre la desaparición de SEAT. Existen diferentes escenarios sobre la mesa para más allá de 2030 y la elección dependerá de factores como la regulación, la evolución de los mercados y las preferencias de los clientes.
Los clientes de SEAT también pueden estar tranquilos
Incluso en el supuesto de que en el futuro se decidiese poner fin a la comercialización de automóviles bajo la marca SEAT, Haupt quiso transmitir tranquilidad a quienes ya poseen uno de sus coches. La compañía tiene la obligación de garantizar servicio durante 15 años desde la última producción de un modelo, por lo que cualquier decisión futura sobre la marca no implicaría dejar sin respaldo a sus actuales propietarios.

Además, el futuro industrial de Martorell constituye una cuestión diferente al destino comercial de la marca SEAT. La fábrica ya está ganando protagonismo dentro del Grupo Volkswagen con la industrialización de la plataforma MEB21 y la nueva familia de eléctricos urbanos.
La propia compañía insiste en que sus responsabilidades industriales están creciendo. SEAT S.A. considera que la capacidad de producir simultáneamente automóviles de combustión, híbridos y eléctricos aporta a Martorell la flexibilidad necesaria para adaptarse a los cambios del mercado durante los próximos años.
Por eso, aunque todavía quedan decisiones por tomar sobre qué papel desempeñará exactamente la marca SEAT más allá de 2030, el mensaje de Haupt respecto a la compañía, la fábrica y sus trabajadores es bastante más claro: con los planes conocidos actualmente, Martorell seguirá teniendo un papel importante dentro del Grupo Volkswagen y la previsión es mantener el empleo al menos hasta finales de esta década.