Europa y China están condenadas a entenderse. Aunque Bruselas ha intentado levantar muros arancelarios para frenar la llegada de marcas chinas a nuestro mercado, estos no parecen haber surtido el efecto esperado. Cada vez son más los fabricantes chinos que se aventuran en Europa cual vasto territorio por conquistar. Los aranceles han detenido a algunas compañías que buscan soluciones alternativas para derivar al Viejo Continente parte de su fabricación. Esa es la opción que Stellantis está negociando con una de las marcas estatales más grandes de China; Dongfeng, con presencia nacional y recientemente valorada en 2.900 millones.
Según fuentes internacionales, Stellantis ha iniciado conversaciones de alto nivel para retomar su asociación con Dongfeng Motor. La propuesta central de esta negociación es permitir que Dongfeng acceda a la capacidad de producción infrautilizada de Stellantis en Europa. A cambio, el gigante chino facilitaría la producción y distribución de marcas seleccionadas de Stellantis en el mercado chino, donde el grupo europeo ha perdido tracción en los últimos años.

Los puntos clave del acuerdo en negociación
Representantes de Dongfeng ya han visitado plantas clave en Alemania e Italia para evaluar la viabilidad de producir sus propios modelos en suelo europeo. Este movimiento permitiría a Dongfeng sortear los crecientes aranceles de importación de la Unión Europea, mientras que Stellantis lograría reducir costes operativos y evitar cierres de plantas que son políticamente sensibles y enfrentan fuertes presiones sindicales.
Las conversaciones, aunque avanzadas, aún no son definitivas, pero marcan un cambio de rumbo en la estrategia para Europa. Los pilares del posible acuerdo incluyen:
- Capacidad ociosa: Dongfeng podría fabricar sus vehículos eléctricos en plantas de Stellantis que actualmente operan bajo mínimos debido a la irregular demanda de modelos europeos.
- Inversión de capital: Se contempla la posibilidad de que Dongfeng adquiera una participación o invierta directamente en una o más factorías europeas a largo plazo.
- Fabricación en China: Stellantis busca revitalizar su presencia en el mercado asiático produciendo modelos específicos de sus marcas, como Peugeot o FIAT, en las instalaciones de Dongfeng en China.
- Estrategia "Multi-Socio": Este acuerdo no es exclusivo; Stellantis sigue colaborando con Leapmotor y ha mantenido contactos previos con otros fabricantes como con Xiaomi.
Entre la competencia de BYD y la presión de los aranceles

La urgencia de estas negociaciones responde a la feroz competencia de fabricantes como Volkswagen y, especialmente, BYD, que ha ganado una cuota de mercado significativa en Europa durante el primer trimestre de 2026. Al integrar a un socio chino en su red de fabricación, Stellantis busca mejorar la utilización de sus activos y abaratar la producción de vehículos eléctricos para ser competitiva en precio.
La visita de Dongfeng a plantas en Italia y Alemania ha despertado rumores sobre el futuro de algunas de las marcas del conglomerado. Ya se mencionó la posibilidad de ceder parte del control de Maserati. Si Dongfeng invierte en estas instalaciones, podría fabricar modelos de sus propias marcas bajo el mismo techo que los vehículos de Stellantis, compartiendo logística y costes de energía. Para el trabajador europeo, esto supone una garantía de empleo frente a la amenaza de deslocalización, aunque plantea retos sobre la soberanía tecnológica de la industria automotriz continental.
Fuente: Bloomberg