BYD pone sus ojos en Maserati y en otras marcas para el asalto final a Europa, aunque debemos ser excepticos

BYD negocia con Stellantis y otros fabricantes europeos la compra de fábricas infrautilizadas y muestra un firme interés estratégico por la mítica marca premium de Módena.

Maserati se ha convertido en el centro de atención de muchos fabricantes chinos.
Maserati se ha convertido en el centro de atención de muchos fabricantes chinos.
04/06/2026 07:00
Actualizado a 04/06/2026 07:00

El ecosistema de la automoción en el Viejo Continente se encuentra en pleno proceso de reconfiguración estructural. BYD ha iniciado conversaciones formales con diversos grupos automovilísticos, entre los que destaca de forma prioritaria Stellantis, con el objetivo de adquirir plantas de producción que actualmente se encuentran operando muy por debajo de su rendimiento óptimo. Esta maniobra industrial busca esquivar futuras barreras arancelarias y acelerar su implantación manufacturera directa en territorio comunitario.

La ralentización en la adopción de los vehículos eléctricos ha dejado un reguero de instalaciones con exceso de capacidad en Europa. Stellantis, por ejemplo, arrastra serios problemas de ocupación en centros históricos como la factoría de Cassino en Italia, donde el volumen de ensamblaje ha caído a mínimos históricos de apenas 3.000 unidades durante el primer trimestre. Ante esta coyuntura, la transferencia de activos productivos se perfila como una solución financiera y operativa muy atractiva para ambas corporaciones.

Una ofensiva industrial para optimizar las cadenas de montaje

byd fabrica
BYD busca cada vez más activamente acercarse a Europa con marcas y modelos.

La estrategia de expansión no se limita a levantar nuevos centros desde cero, como la fábrica que la firma está a punto de inaugurar en Hungría. La compra de instalaciones ya operativas agiliza los plazos de homologación de las líneas de montaje y permite disponer de mano de obra cualificada de forma inmediata. Al absorber factorías con maquinaria instalada, se optimizan los flujos logísticos de componentes pesados y se reducen los tiempos de desarrollo de las plataformas mecánicas.

El interés de la marca china por optimizar las estructuras de fabricación existentes responde a la necesidad de implementar sus arquitecturas específicas directamente en suelo europeo. La idea no se le ha ocurrido solo a BYD. Varios fabricantes chinos han prestado el mismo interés a diferentes centros de producción europeos. XPeng está negociando acuerdos similares a los de BYD. Ambas compañías parecen muy interesadas en comprar una de las fábricas, o al menos una parte, más importantes de Volkswagen.

El factor Maserati y el salto hacia las plataformas de alta gama

denza
BYD ha presentado este mismo año su marca premium en Europa: Denza.

Más allá de la pura infraestructura de chapa y pintura, el movimiento esconde una vertiente de posicionamiento de producto muy profunda. Hace unas semanas, la propia Stella Li, vicepresidenta de BYD y máxima responsable para el área europea, declaró abiertamente la intención de comprar un fabricante tradicional. Apenas unos días después, la cúpula directiva ha calificado a Maserati como “una marca sumamente interesante”. La histórica firma italiana del tridente atraviesa una fase comercial sumamente delicada tras ver reducidas sus entregas globales a poco más de 11.000 vehículos anuales, una caída drástica si se compara con los registros del ejercicio previo.

La adquisición de un emblema del lujo permitiría a la ingeniería asiática acceder a un conocimiento especializado en chasis deportivos, puestas a punto dinámicas de alto rendimiento y materiales compuestos avanzados. Esto complementaría su actual dominio en la producción masiva de celdas de batería y motores eléctricos de alta eficiencia, permitiendo una hibridación técnica entre la artesanía de altas prestaciones europea y la capacidad de escalado industrial de las nuevas tecnologías energéticas.

Europa se ha convertido en la salvación de BYD

Aunque los de Shenzhen ya cuentan con varias marcas premium entre sus filas, como son Denza y Yangwang, BYD busca un enfoque totalmente diferente con la adquisición de un fabricante europeo. La marca como tal no desaparecería, pero sí estaría totalmente controlada por los chinos. Un concepto similar al de Volvo y Geely. Mientras, en China, BYD puede respirar tranquila. Tras 8 meses consecutivos de ventas negativas, el pasado mes de mayo consiguieron romper la racha gracias a un cada vez más importante volumen de vehículos exportados. De un volumen total de ventas de 383.453 unidades, BYD exportó casi la mitad de su producción (42%), alcanzando un récord de 160.644 turismos.