No desvelamos ningún secreto cuando decimos que China se ha convertido hoy en el epicentro global de la industria del automóvil. La región ha sabido hacer del coche eléctrico el arma que amenaza al status quo del mercado. Los fabricantes tradicionales se ven desplazados por las más jóvenes, modernas y rápidas empresas chinas. A pesar del éxito de firmas como BYD, todavía queda mucho camino por recorrer. Los de Shenzhen buscan un atajo y, tal y como apuntan fuentes locales, quiere comprar una marca tradicional para acelerar el proceso.
BYD es hoy por hoy el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo. En 2025 superó a la todopoderosa Tesla de Elon Musk. De forma combinada, BYD es el mayor fabricante de vehículos NEV del mundo (EV + PHEV). Su expansión europea ha sido fulminante. En apenas tres años ha pasado de ser la más desconocida de las marcas presentes en la región a ser el mejor exponente del cambio. BYD hoy ha conquistado el Viejo Continente con sus eléctricos de bajo precio y con sus híbridos enchufables de excelente relación calidad-precio.

La situación de BYD en China
A pesar de que en Europa BYD crece a ritmos de triple dígito, en China la situación es completamente diferente. La compañía lleva medio año a la baja. La peor sucesión comercial desde antes de la pandemia. Durante el pasado mes de febrero, por primera vez en su historia, BYD exportó más vehículos que los que matriculó en China. Ahora mismo, el mercado exterior se ha convertido en la tabla de salvación de BYD. Es por eso que los de Shenzhen parecen más interesados que nunca en ampliar fronteras.
Para seguir creciendo al ritmo esperado, BYD quiere más fábricas en el extranjero. Europa está a punto de inaugurar la primera de las fábricas del gigante chino, en Hungría. Las primeras unidades de pruebas del BYD Dolphin Surf ya se han ensamblado y todo apunta a que la planta estará plenamente operativa a finales del presente curso. Una vez alcance la velocidad de crucero la planta húngara de BYD podrá sumar cientos de miles de unidades al mercado rápidamente. Tal puede ser el impacto para sus beneficios que BYD ya busca dónde instalar una segunda fábrica europea. España está entre las regiones candidatas.
Ahora sabemos que los chinos también están interesados en acercarse a Estados Unidos. Un vasto mercado por conquistar. Posiblemente la región más difícil para sus intereses teniendo en cuenta las habituales políticas proteccionistas imperantes. Las ya mencionadas fuentes, que quieren mantenerse en el anonimato, sugieren que BYD podría construir una fábrica en Canadá. Esta, sumada a la que quiere comprar a Nissan y Mercedes en México, estrechará el cerco sobre el mercado americano. Canadá ha modificado recientemente su política, otorgando exenciones hasta 49.000 vehículos eléctricos fabricados en China al año de los aranceles del 100% introducidos en 2024.

BYD quiere comprar una marca y repetir la estrategia de Geely
Además de fabricar en el extranjero, los rumores apuntan en una dirección muy diferente. BYD busca de forma activa una marca que comprar, tal y como ha indicado la mismísima Stella Li, vicepresidenta de la compañía, BYD está abierta a adquirir un fabricante de automóviles tradicional, aunque, tal y como ha querido aclarar, no hay negociaciones en curso. La propia Li ha señalado que sus rivales en EE.UU., Europa y Japón se enfrentan a complejos desafíos estructurales al mantener carteras paralelas de vehículos de combustión y eléctricos. El enfoque de BYD en vehículos totalmente eléctricos e híbridos la posiciona de forma diferente. Actualmente, muchos de los fabricantes tradicionales se encuentran en problemas económicos por culpa de esa estrategia dividida. Los últimos casos son notables, como el de Honda.
En realidad, BYD quiere repetir la fórmula que en su día ya ejecutó su mayor y principal rival: Geely. En el transcurso de los años, Geely ha ido adquiriendo marcas reconocidas y famosas en problemas. En 2010 se hizo con el control de Volvo, en 2017 compró Lotus y en 2019 firmó una alianza con Daimler para renovar Smart. Esta estrategia le ha permitido a Geely convertirse en la empresa automovilística más grande de China, superando ya a BYD que, como hemos dicho, está sumida en una pequeña crisis comercial. Ahora, la gran duda es qué compañía tradicional podría estar interesada en venderse a los chinos.
Este anuncio llega en una de las semanas del año más importantes para los de Shenzhen. A lo largo de los últimos días BYD ha ido anunciando nuevas e impresionantes novedades técnicas y de producto. BYD acaba de estrenar la segunda generación de sus baterías Blade LFP. Estás serán las únicas en poder aprovechar al máximo los nuevos cargadores ultrarrápidos, capaces de recuperar del 10% al 97% de la carga en 9 minutos. Por último, no han faltado productos como el nuevo Denza 9GT, que podría perfectamente considerarse como el mejor coche eléctrico del momento.