La batalla por el dominio del mercado automovilístico chino ha dado un vuelco inesperado. Geely Automobile Holdings ha logrado superar a BYD en ventas durante dos meses seguidos, estableciendo una brecha de aproximadamente 76.000 unidades en lo que va de año. Este movimiento marca un hito, ya que es la primera vez desde 2022 que Geely consigue mantener esta ventaja de forma consecutiva frente al gigante de los vehículos eléctricos.
Mientras el mercado general en China muestra signos de debilidad, por culpa de la encarnizada guerra de precios, la resistencia de Geely destaca frente a las caídas de doble dígito de competidores como BYD y Xpeng. La firma de Li Shufu ha sabido maniobrar en un entorno de menor demanda, demostrando que su estrategia de diversificación y consolidación de marcas está dando resultados tangibles. Geely acaba de anunciar su llegada a España con varios coches especialmente interesantes.

Claves de un sorpasso histórico
El éxito de Geely no es fruto del azar, sino de una profunda reorganización interna para simplificar su complejo ecosistema de marcas. Además de su propia marca, Geely posee muchas otras firmas de prestigio como Volvo, Polestar, Lynk & Co o Zeekr. Esta última también ha anunciado su llegada a nuestro país. Este enfoque multimarca le ha permitido reducir costes en lo que a tecnología compartida se refiere. Además, modelos como el compacto Xingyuan se han posicionado entre los favoritos del público, convirtiéndose incluso en el coche más vendido en China el año pasado.
La frescura de su gama está logrando atraer a conductores que buscan alternativas sólidas en un mercado saturado. Por su parte, BYD enfrenta una presión creciente tras haber cedido terreno en su propio patio trasero. Aunque cerró 2025 como el líder mundial de eléctricos, sus entregas han sufrido un desplome de hasta el 41% en los dos primeros meses del año. Esta situación obliga a la compañía a acelerar el lanzamiento de nuevos modelos y programas de financiación para intentar recuperar el interés de los compradores locales. BYD encadena medio año de ventas a la baja.

El mercado internacional: la nueva tabla de salvación
A pesar de los desafíos domésticos, las exportaciones siguen siendo el pulmón financiero para ambos fabricantes. Los márgenes superiores que se obtienen en el extranjero ayudan a compensar la agresiva guerra de precios que se vive en el interior de China. En este sentido, BYD mantiene un ligero liderato fuera de sus fronteras, aunque Geely le pisa los talones con fuerza.
Los de Shenzhen han mostrado un crecimiento notable durante los dos primeros meses del año. Más de un 50% con 201.082 unidades matriculadas en todo el mundo. A pesar de ello, el desempeño internacional de Geely se mantiene muy cerca con 181.891 vehículos exportados en el mismo periodo. Europa se ha convertido en un campo de batalla. La rentabilidad de obtenida en el Viejo Continente, así como la de otros mercados, resulta clave para sostener la inversión en tecnología en China.

Un cambio de ciclo en la movilidad eléctrica
La tendencia actual sugiere que el liderato tecnológico ya no es exclusivo de una sola marca. El propio CEO de BYD ha admitido que la ventaja competitiva se ha estrechado a medida que rivales como Geely han ido cerrando la brecha. Esto ha provocado que el consumidor valore más la propuesta de valor y el diseño que la simple fidelidad a una marca pionera.
De cara al resto del año, Geely planea mantener su ofensiva con el lanzamiento de uno o dos modelos nuevos cada trimestre. Su objetivo anual es ambicioso, apuntando a los 3,45 millones de vehículos vendidos. Si la tendencia de estos dos primeros meses se mantiene, 2026 podría ser el año en el que el equilibrio de poder en la industria automotriz china cambie de manos de forma definitiva.